domingo, 27 de agosto de 2017

EPÍLOGO 1-Fidel Castro y el 11 de septiembre del 2001- 2- El Bogotazo y el 11 de septiembre del 2001-3-Castro, los conspiradores del CFR y el Armagedón nuclear

 
Fiel a su papel de agente provocador al servicio de los conspiradores del CFR, a fines del año 2000 Castro comenzó a trabajar frenéticamente para crear una fuerte alianza antinorteamericana con algunos países musulmanes de Asia y del Medio Oriente. Las visitas a Cuba de líderes musulmanes, así como las visitas de miembros del gobierno castrista a países musulmanes se incrementaron. En julio del 2001, el Hojjatoleslam Hajj Seyed Hassan
Khomeini, nieto del Ayatollah Khomenei, líder y fundador de la República Islámica de Irán, visitó a Cuba con motivo de la celebración del triunfo de la revolución castrista. Según informes publicados en la prensa oficial cubana, el propio Fidel Castro acompañó a su distinguido huésped durante la celebración.
     En mayo del 2001 Castro dio dado un largo periplo, en el que visitó varios países musulmanes virulentamente antinorteamericanos, entre ellos Argelia, Irán, Malasia, Qatar, Siria y Libia. Irán, Siria y Libia, así como Cuba, Iraq, Corea del Norte y Sudán, han aparecido desde 1993 en el informe anual del Departamento de Estado norteamericano “Patterns of Global Terrorism”. Según este informe,
En 1999 Cuba continuó prestando abrigo a varios terroristas y fugitivos de la justicia. Cuba ha dado refugio a terroristas vascos de la ETA y fugitivos norteamericanos que siguen viviendo en la isla. La Habana también mantiene estrechos lazos con otros estados que fomentan el terrorismo y la insurgencia en América Latina. Dos de las mayores organizacio-nes terroristas de Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y el Ejército Nacional de Liberación (ELN), mantienen una presencia permanente en la isla. A fines de 1999, Cuba auspició una serie de reuniones entre funcionarios del gobierno colombiano y líderes del ELN.
     En Argelia, Castro fue recibido por el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika. Una fuente cercana a la delegación cubana luego comentó en privado que los comunicados oficiales daban la impresión de que muchas más cosas importantes se habían discutido en las reuniones de Castro y Bouteflika que las que reportó la prensa. Los analistas políticos en La Habana mencionaron la posibilidad de que, a pesar de lo que se le informó al publico en Argel, los dos líderes hablaron de su mutuo interés en detener la creciente influencia norteamericana en el mundo.
     A su llegada a Irán, el segundo país visitado en su periplo, Castro no escatimó sus elogios al islamismo Iraní. Poco después, el líder cubano enfatizó que su visita no había tenido que ver con el comercio, sino con la política y la cultura. A su vez, el presidente Iraní Mohamed Khatami afirmó que, “La cooperación entre Irán y Cuba podrá enfrentarse a la hegemonía y
la injusticia de la gran arrogancia [de los EE.UU.]”. En un discurso pronunciado en la Universidad de Teherán el 20 de mayo del 2001, Castro vaticinó que “el rey imperialista finalmente será derribado.”
     Durante una reunión con Castro, el Líder Supremo Iraní Ayatollah Ali Khamenei le propuso una mayor cooperación Irano-cubana en contra de los EE.UU. Castro expresó su certeza de que, “Hoy día los Estados Unidos es un país extremadamente vulnerable”, y añadió que, “su grandeza puede ser destruida y, si esto ocurre, será un servicio prestado a la humanidad y al propio pueblo norteamericano.”
     Por su parte, Castro añadió que no le tiene miedo a los norteamericanos y que la nación cubana, 40 años después de su revolución, es más fuerte que nunca. “Irán y Cuba”, añadió Castro, “en cooperación uno con otro, pueden hincar a los EE.UU. en sus rodillas. El régimen norteamericano es muy débil, y estamos presenciando esta debilidad desde muy cerca.”

     En su visita a Qatar, Castro fue recibido por el emir Sheik Hamad bin Kalifa Al-Thani, quien había visitado a Cuba en septiembre del 2000. De Qatar Castro voló a Damasco, donde el líder sirio Bashar al-Assad lo recibió en el aeropuerto. Según informes confidenciales, Castro sostuvo conversaciones privadas con el líder sirio, en las que discutieron como fortalecer las relaciones entre ambos países.
     En la siguiente escala de su viaje, Castro visitó Libia, donde fue recibido por el Coronel Muammar al-Qaddafi, quien le mostró a su amigo Fidel la casa que los norteamericanos bombardearon en 1986 y mataron a una de sus hijas. Después de la visita, Castro mencionó que, como en su propio caso, los EE.UU. habían tratado por todos los medios de asesinar a Qaddafi, pero no lo han podido lograr.
     Sin embargo, antes de visitar Siria y Qatar, Castro había hecho una escala en Quala Lumpur, Malasia, para visitar a su amigo Mahatir Mohamad, a quien elogió como un “líder excelente”. Durante esta visita Castro repitió varias veces el mantra que había recientemen-te acuñado, afirmando que es un “gran admirador” de la religión musulmana.
     En un artículo publicado en el 2001, Toby Westerman menciona una conversación confidencial que había tenido con un ex oficial de inteligencia del ejército libanés que ahora vive en los EE.UU. El oficial, que usa el pseudónimo de Jack, se refirió a la Cuba de Castro como un “agente fertilizador” del islamismo radical.
     Hay mucho de cierto en la afirmación de Jack. La evidencia indica que Castro disfruta de su papel de agente fertilizador (o catalizador), y lo ha hecho a la perfección en innumerables ocasiones. No cabe duda de que Castro actuó como agente catalizador en la creación de los movimientos guerrilleros en América Latina. Sin su asesoramiento y ayuda, ni los Sandinis-tas de Nicaragua ni el Movimiento de la Nueva Joya de Granada habrían tomado el poder. Castro también ha sido un elemento catalizador en la organización y el trabajo de muchos grupos terroristas en Europa y en los EE.UU.
     Ciertos autores han mencionado la habilidad de Fidel Castro para convencer a algunos para que hagan las cosas más descabelladas. En 1953 logró convencer a un grupo de hombres malamente armados y sin entrenamiento militar para que lo secundaran en un ataque a un cuartel del ejército. Pero, como no es tonto, a última hora desapareció del lugar y escapó a la matanza que sobrevino. En 1962 se las arregló para convencer a un oficial soviético para que disparara un cohete que derribó un avión U-2 norteamericano.
     En un comunicado oficial fechado el 16 de septiembre del 2001, el gobierno de Gran Caimán informó que tres individuos de nacionalidad afgana habían sido detenidos después de haber ingresado ilegalmente al país con pasaportes falsos pakistaníes. Aunque dijeron haber llegado al país por avión, en realidad lo habían hecho en un barco procedente de Cuba.
     Después del arresto, el gobierno de Gran Caimán publicó una carta que el capitán del barco, Byron Barnett, había enviado a Radio Caimán 13 días antes del ataque a los EE.UU. el 11 de septiembre del 2001. Según Barnett, había escuchado a los tres hombres cuando conversaban con otro individuo. Barnett estaba convencido de que planeaban llevar a cabo un ataque terrorista en los EE.UU. usando aviones comerciales.
2. El Bogotazo y el 11 de septiembre del 2001
     Tan sólo un somero análisis de los trágicos sucesos ocurridos el 11 de septiembre del 2001 evidencia que la metodología seguida fue una copia al carbón de la usada en el Bogotazo en 1948. Por consiguiente, hay que llegar a la conclusión que ambos sucesos fueron planeados y llevados a cabo por el mismo grupo de conspiradores: magnates petroleros, banqueros de Wall Street y otros conspiradores del CFR. La lista de similitudes entre el Bogotazo y los sucesos del 11 de septiembre de 2001 es extensa, y requeriría un extenso tratado para señalarlas en detalle. Sin embargo, tan sólo con citar algunas de éstas es suficiente para probarlo. Veamos:
1. Motivo
Bogotazo: Derrota y fin del enemigo principal: la Alemania nazi. El Bogotazo es usado como pretexto para comenzar la Guerra Fría contra el nuevo enemigo: la Unión Soviética.
11/9/01: Derrumbe y desaparición del enemigo principal: la Unión Soviética. Los ataques del 9 de septiembre del 2001 son usados como pretexto para comenzar la Guerra Contra el Terrorismo contra el nuevo enemigo: los terroristas musulmanes.
2. Uso de cabezas de turco
Bogotazo: Roa Sierra, el asesino de Gaitán, fue tan sólo un cabeza de turco, el chivo expiatorio que cargaría con la culpa del crimen. Dado que Roa no tenía la habilidad ni el entrenamiento para disparar un arma de la forma que lo hizo el asesino, todo indica que él no fue quien asesinó a Gaitán.
11/9/01: Los fanáticos musulmanes, que se afirma pilotaron los aviones que se estrellaron contra los edificios, eran tan sólo los chivos expiatorios que cargarían con la culpa. Dado que este grupo de musulmanes no tenía el entrenamiento y mucho menos la experiencia para pilotar tal tipo de aviones, todo indica que fueron otros quienes estaban en control de los aviones y los dirigieron hacia sus blancos.
3. Uso de candidatos de la Manchuria
Bogotazo: Juan Roa Sierra, el supuesto asesino de Gaitán, presenta muchas de las características de haber sido un candidato de la Manchuria; un individuo hipnóticamente condicionado que, bajo control mental, comete un crimen si tener conciencia de ello.
11/9/01: Varios de los musulmanes que supuestamente secuestraron los aviones que luego se estrellaron contra el Centro de Comercio Mundial y el Pentágono, evidenciaron no tener conciencia plena de lo que en realidad estaban haciendo. Algunos de ellos habían estado viviendo en una base militar norteamericana en el sur de los EE.UU.
4. Advertencias de las agencias de inteligencia son ignoradas
Bogotazo: A pesar de los intentos del General Marshall y otros agentes del CFR por ocultarlo, la rama de inteligencia de la CIA alertó con anterioridad que algo se estaba tramando, pero sus advertencias fueron ignoradas.
11/9/01: Varias agencias de inteligencia, entre ellas los servicios de inteligencia rusos e israelíes, advirtieron con anterioridad a la CIA de que algo grave se estaba tramando en contra de los EE.UU., pero estas advertencia fueron ignoradas.
5. Conocimiento previo de los hechos
Bogotazo: Un diario venezolano publicó la noticia de los disturbios antes de que éstos hubieran estallado.
11/9/01: El día antes de los sucesos, alguien llamó a Willie Brown, el alcalde de San Francisco, y le aconsejó que no viajara en avión ese día. Varios días antes de los sucesos, cierta actividad en los mercados de futuros indicó que alguien sabía que las aerolíneas implicadas iban a tener una súbita caída en el precio de sus acciones. La CIA monitorea cuidadosamente este tipo de actividades, pero en este caso lo ignoró. Un canal de televisión mencionó el derrumbe del edificio número 7 cuando aún el edificio se ve incólume en la pantalla. El edificio se desplomó varios minutos más tarde. Un grupo de los llamados “neo-cons” [neoconservadores, aunque de ideología trotskista] habían creado el Proyecto Para un Nuevo Siglo Norteamericano (Project For a New American Century, PNAC). Uno de sus documentos iniciales menciona la necesidad de un evento catastrófico, tipo Pearl Harbor, que pudieran usar como excusa para convencer al pueblo norteamericano de que aceptara los cambios drásticos que se avecinaban.
6. Creación de pistas falsas
Bogotazo: Castro y del Pino distribuyeron hojas sueltas de contenido comunista en el Teatro Colón, y luego los detectives hallaron literatura marxista en su habitación del hotel Claridge.
11/9/01: El FBI informó que había hallado un ejemplar del Corán en uno de los autos abandonados en el aeropuerto de Boston por los presuntos secuestradores de los aviones. El pasaporte casi intacto de uno de los supuestos secuestradores fue encontrado entre las ruinas pulverizadas de los edificios del Centro de Comercio Mundial (WTC).
7. Edificios destruidos
Bogotazo: Testigos informaron que materiales inflamables habían sido previamente colocados en varios de los edificios que los revoltosos luego destruyeron.
11/9/01: Varios testigos informaron que poderosos explosivos (probablemente termita) habían sido colocados previamente en las torres gemelas del WTC y fueron detonados coincidiendo con los aviones que se estrellaron contra los rascacielos.
8. Técnicas desinformativas
Bogotazo: Falsos informes de radio de tono comunista fueron transmitidos a la población colombiana.
11/9/01: Falsos videos de Osama bin Laden asumiendo la culpa de los ataques fueron mostrados a la población norteamericana.
9. Análisis posterior de los sucesos
Bogotazo: Agentes secretos del CFR en el gobierno norteamericano produjeron un informe en el se culpaba a los comunistas locales y al comunismo internacional por los disturbios.
11/9/01: Una comisión investigadora controlada por agentes del CFR produjo un informe en el que la culpabilidad de los sucesos se le achacó a terroristas musulmanes.
10. Justificación ideológica
Bogotazo: El año previo al Bogotazo, el miembro del CFR George Kennan había publicado un artículo alarmante en Foreign Affairs en el que atizaba el miedo al comunismo y al expansionismo soviético.
11/9/01. En el verano de 1993, el miembro del CFR Samuel Huntington publicó un artículo en Foreign Affairs en el que alertó sobre el creciente peligro de un choque de civilizaciones entre el mundo judeo-cristiano y el musulmán. En 1996, el tema “El peligro del fundamenta-lismo musulmán” fue discutido en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. En 1997, Zbigniew Brzezinski (CFR, Comisión Trilateral), publicó su libro The Grand Chessboard en que alertó sobre la creciente amenaza terrorista musulmana.
11. Comienzo de . . .
Bogotazo: Una larga guerra imposible de ganar contra el comunismo internacional.
11/9/01: Una larga guerra imposible de ganar contra el terrorismo internacional.
12. Beneficiarios directos
Bogotazo: Los magnates petroleros, los banqueros de Wall Street, las corporaciones transnacionales y el complejo militar-industrial norteamericano.
11/9/01: Los magnates petroleros, los banqueros de Wall Street, las corporaciones transnacionales y el complejo militar-industrial norteamericano.
13. Uso de agente provocador
Bogotazo: Fidel Castro visita varios países de América Latina, y recluta incautos para la lucha que se avecina contra el imperialismo norteamericano.
11/9/01. Fidel Castro visita varios países musulmanes, y recluta incautos para la lucha que se avecina contra el imperialismo norteamericano.
14. Objetivo de la operación de guerra psicológica (psiop)
Bogotazo: Aterrorizar a los pueblos latinoamericanos y norteamericano con el miedo al comunismo para que acepten como un mal menor cambios que de otra forma serían inaceptables.
11/9/01: Aterrorizar al pueblo norteamericano con el miedo al terrorismo para que acepte como un mal menor cambios que de otra forma serían inaceptables.
15. Tipo de psiop
Bogotazo: Psiop basada en el principio hegeliano de tesis-antítesis- síntesis, en el que el asesinato de Gaitán y los disturbios jugaron el papel de antítesis de tipo bandera falsa.
11/9/01: Psiop basada en el principio hegeliano de tesis-anti tesis síntesis, en el que los ataques al WTC y al Pentágono jugaron el papel de antítesis de tipo bandera falsa.
16. Resultados a largo plazo
Bogotazo: El período conocido como la Violencia, que redujo las libertades del pueblo colombiano, y la Guerra Fría, que redujo las libertades del pueblo norteamericano.
11/9/01: La llamada Guerra Contra el Terrorismo, que ha reducido enormemente las libertades del pueblo norteamericano y de la mayoría de los pueblos del mundo. La técnica de psiop hegeliana usada en la operación del 11/9/11 ha sido tan exitosa que otros gobiernos también la han usado. Por ejemplo, el ataque “terrorista” que destruyó cuatro trenes en la estación de Atocha en Madrid en 2004 y la alarma de las bombas en el subway de Londres en 2005, presentan todas las características de haber sido operaciones de este tipo.
3. Castro, los conspiradores del CFR y el Armagedón nuclear
     Tal como he mencionado varias veces en este libro, los conspiradores cuyo plan es implantar el Nuevo Orden Mundial están convencidos de que hay un exceso de población en este planeta. También creen que nosotros, es decir, usted y yo, somos comensales inútiles que consumimos los recursos naturales del planeta que, por ley natural, les pertenecen a ellos, la élite secreta que desde las sombras controla el planeta. Por consiguiente, están plenamente convencidos de que es necesario eliminar no menos del 85 por ciento de los habitantes del planeta y reducir los afortunados sobrevivientes a niveles económicos preindustriales.
     No obstante, el tan cacareado Nuevo Orden Mundial que estos conspiradores se esfuerzan en implantar no tiene mucho de nuevo. Es una vuelta al feudalismo medieval, donde tan sólo dos clases sociales tienen cabida: los  ultra poderosos y ricos señores feudales y los infra pobres siervos de la gleba. El nuevo aporte tan sólo consiste en el uso de modernas tecnologías sofisticadas de vigilancia y control, incluido el control mental, para mantener un férreo yugo en el cuello de los siervos.
     Pero, al contrario del feudalismo, que consistía en una serie de reinos aislados en continua guerra entre sí, el Nuevo Orden Mundial se basa en la eliminación de los estados soberanos independientes, fusionados en una alianza tipo Unión Europea, pero bajo el control de un gobierno central global. Y, ¿quién controlará ese gobierno central global? Por supuesto, nuestros nuevos amos. Los mismos que lo están imponiendo desde las sombras:
los magnates petroleros, los banqueros internacionales y los ejecutivos de las corporación-es transnacionales.
     La destrucción de la base industrial de los países avanzados ya ha comenzado y se hace evidente, en especial en países como los EE.UU. y los de la Unión Europea. El objetivo real de la presente crisis económica mundial, que los conspiradores han creado artificialmente, es reducir las masas del pueblo a niveles de consumo preindustriales. La amplia difusión de
teorías sin base científica real, tales como el “calentamiento global”, luego transformada en “cambio climático”, y el miedo irracional al bióxido de carbono, un gas necesario para la vida en el planeta, tiene como objetivo lavarle el cerebro a las masas para que acepten voluntariamente y sin rebelarse la conversión a siervos medievales viviendo en la mayor miseria.
     Los planes de reducción de la población se han manifestado no sólo en la promoción sistemática del aborto y el homosexualismo, sino también en el envenenamiento del agua, la atmósfera y la comida, así como en la creación de virus que transmiten enfermedades letales. No obstante, los seres humanos hemos probado ser extremadamente resistentes
y no les ha sido fácil lograr su objetivo de eliminar el 85 por ciento de la población del planeta. Por consiguiente, todo indica que, tal como han expresado claramente, piensan recurrir a la herramienta eugénica más eficiente que los seres humanos han inventado: la guerra.
     Durante muchos años, algunas personas han mencionado la existencia de un gobierno invisible que controla realmente los EE.UU. Por supuesto, los medios de comunicación repiten una y otra vez que no existe tal entelequia y que quienes lo afirman son un montón de chiflados. No obstante, en el 2002 David Rockefeller lo reconoció oficialmente en sus Memorias.
     Según David,
Por más de un siglo los extremistas ideológicos a ambos extremos del espectro político se han valido de algunos incidentes bien conocidos, tales como mi entrevista con Castro, para atacar a la familia Rockefeller por la gran influencia que, según ellos, ejercemos sobre las instituciones políticas y económicas de los EE.UU. Algunos hasta creen que somos parte de una conspiración secreta que trabaja en contra de los mejores intereses de los EE.UU., y nos caracterizan a mi familia y a mi como “internacionalistas” que conspiramos con otros alrededor del mundo para crear una estructura económica y política mundial más integrada — global, si se quiere.
Bien, si esa es la acusación, confieso que soy culpable, y me siento muy orgulloso de serlo.
     Ahora, sin embargo, es oficial. A comienzos del 2012, el Gobierno de los EE.UU. declaró oficialmente que éste era el momento adecuado para atacar a Irán. Cuando digo “el Gobierno de los EE.UU.”, no me refiero a ese grupo de títeres corruptos que son los políticos en Washington D.C., sino al verdadero gobierno de los EE.UU., el gobierno invisible que controla desde las sombras la política de ese país.
     El número de enero-febrero del 2012 de la revista Foreign Affairs, órgano oficial del Consejo de Relaciones Exteriores, publicó un artículo de Matthew Kroenig con el sugerente título “Es hora de atacar a Irán. ¿Por qué un ataque es la opción menos mala?”. Kroenig es uno de los nuevos y ambiciosos psicópatas cuidadosamente cultivados por los conspiradores sociópatas del CFR como sustitutos de los Kissingers, Brzezinkis y Cheneys
que ya se han vuelto demasiado viejos.
     De acuerdo con Kroenig, “los escépticos de la acción militar no aprecian el verdadero peligro que un Irán con armas nucleares representaría para los intereses de los EE.UU.” En la jerga de los conspiradores del CFR, “los intereses de los EE.UU.” en realidad significa los intereses de los banqueros de Wall Street, los magnates petroleros y las corporaciones transnacionales. Pero los conspiradores están conscientes de que Rusia y China probablemente no presenciarían con los brazos cruzados un ataque directo de los EE.UU. contra Irán. Por consiguiente, hay que concluir que el verdadero objetivo de los conspirado-res ya no es la guerra por el petróleo y la rapiña de los recursos naturales, sino una guerra cuyo objetivo es la destrucción de la mayor parte del planeta.
     Tal parece que los dementes asesinos del CFR han finalmente decidido recurrir a la mejor herramienta eugénica de eliminación masiva de población que su dinero puede comprar: la guerra nuclear total. En realidad, los Rockefellers y sus secuaces en el CFR se han estado preparando para esta eventualidad desde mediados del siglo pasado y al parecer ahora han
llegado a la conclusión de que en estos momentos las condiciones son propicias para provocar un holocausto nuclear que finalmente los liberará de nosotros, los “comensales inútiles”. Eso les permitirá disfrutar plenamente de los recursos naturales del planeta que, según ellos, les pertenecen por ley natural. Porque, créanlo o no, los dementes eugenecis-tas del CFR tienen planes para sobrevivir el holocausto nuclear que piensan crear.
     A principios de los años sesenta, Nelson Rockefeller, en esos momentos Gobernador del Estado de New York, desató una frenética campaña publicitaria que consistía en venderle al pueblo norteamericano la idea de construir refugios atómicos en todos los edificios del país. Las escuelas públicas norteamericanas implementaron ejercicios en los que los escolares se escondían debajo sus pupitres en preparación para un próximo ataque nuclear.
     Millones de estadounidenses vieron en 1960 las fotografías en la revista Life del goberna-dor Nelson Rockefeller, un defensor mesiánico de los refugios atómicos, sentado en la maqueta de un refugio atómico que pensaba construir en uno de sus bancos en New York. Incluso intentó, sin éxito, aprobar una ley que habría requerido que cada residente de New York construyera un refugio atómico para toda la familia.
     En noviembre de 1961, la revista Fortune publicó un artículo en el que se esbozaban los planes de Nelson Rockefeller, Edward Teller, Herman Kahn y otros “futurólogos” norteameri-canos miembros del CFR, para la construcción de una enorme red de refugios atómicos de hormigón armado en todos los Estados Unidos. Estos refugios tendrían cabida para millones de personas en caso de guerra nuclear.19 Por esa época los Rockefellers construyeron un enorme búnker subterráneo debajo de Iron Mountain, cerca del río Hudson, para ser utilizado como un refugio de emergencia en caso de un ataque nuclear. El bunker es también la sede de emergencia para Shell, Manufacturers Hanover y Standard Oil de Nueva Jersey, así como otras firmas de Wall Street y varias corporaciones multinacionales
     Al parecer Nelson Rockefeller estaba totalmente obsesionado con los refugios nucleares. Después de una visita a la India en 1961, el Primer Ministro Jawaharlal Nehru le comentó a algunos amigos, “El gobernador Rockefeller es un hombre muy extraño. Solamente quiere hablar de refugios atómicos”.
     Nehru no estaba equivocado. Después de que Nelson Rockefeller se convirtió en el gobernador de Nueva York, ordenó que se construyera, y lo pagó con su propio dinero, un refugio nuclear en la Mansión Ejecutiva, otro para su edificio de apartamentos en la Quinta Avenida en Manhattan, así como uno de los que he mencionado anteriormente en la finca de los Rockefellers en las colinas de Pocantico al norte de New York. Asimismo, ordenó construir un refugio nuclear gigantesco en Albany, la capital del Estado de New York, para una sede alterna del gobierno en caso de ataque nuclear. Estos refugios se mantenían listos en todo momento, con comida enlatada y agua reemplazados periódicamente para garantizar su frescura.
     El refugio de Albany era en realidad un búnker diseñado para resistir una explosión nuclear directa y sus residuos radiactivos, y estaba conectado con el sistema de alerta de NORAD a través de una sofisticada configuración de comunicaciones en segundo lugar solamente a los utilizados por el Pentágono.
     Más recientemente, el 5 de julio de 2010, los medios de comunicación estatales de Cuba publicaron la predicción de Fidel Castro de que la guerra nuclear pronto iba a estallar como resultado de un conflicto de EE.UU. con Irán. Unos días más tarde, un feliz y sonriente Castro explicó con mayor detalle su predicción en una entrevista grabada al aire el 12 de julio en la televisión cubana.
     Según Castro, la guerra nuclear podría estallar si los EE.UU. trataba de imponer militarmente sanciones contra Irán por su programa nuclear. “Cuando comiencen la guerra, no puede dejar de ser nuclear”, dijo. “Creo que el peligro de una guerra está aumentando mucho. Están jugando con fuego”. El 6 de agosto de 2010, Castro mencionó el tema de nuevo cuando, en un discurso ante el Parlamento cubano, hipócritamente le hizo un llamamiento al presidente Obama para que evitara una guerra nuclear global. Y digo hipócritamente porque, contrariamente a lo que sus menciones de guerra nuclear parecerían indicar, en varias ocasiones Castro ha tratado de empujar al mundo a una conflagración nuclear.
     El 3 de octubre de 1962, tan sólo unos días antes de la crisis de los cohetes, Castro envió un grupo de sus agentes secretos a los EE.UU. en una misión clave. Esta consistía en llevar a cabo actos terroristas en New York. Estos actos incluían colocar bombas en la Estatua de la Libertad, la tienda por departamento Macy’s, la estación central de ferrocarriles y la de los autobuses en la calle 42, así como la voladura de algunas refinerías en la costa en Linden, New Jersey.
     Afortunadamente, el FBI descubrió el complot y detuvo a los participantes. De haberse llevado a cabo los planes en esos momentos en que la crisis mantenía a ambas partes con el dedo en el botón nuclear, los ataques podrían haberse interpretado como el preámbulo a un ataque nuclear soviéticos y provocado una respuesta devastadora.
     Pero el fracaso de la misión no hizo que Castro desistiera de sus planes de empujar al mundo a un conflicto nuclear. Pocos días después, el 14 de octubre de 1962, Castro se las arregló para que sus tropas ocuparan una base soviética de cohetes antiaéreos y derribaran un avión U-2 norteamericano sobre la parte oriental de Cuba. Pero Kennedy no cayó en la trampa, e ignoró la provocación.
     Finalmente, al ver que sus esfuerzos había sido infructuosos, tarde en la noche del 26 de octubre de 1962, durante los más álgidos momentos de la crisis de los cohetes, Castro le envió un largo mensaje al Primer Ministro soviético Nikita Jrushchov, en el que le pedía que lanzara un ataque nuclear preventivo contra los Estados Unidos. Por suerte, Jrushchov ignoró el pedido, y se asustó tanto con la solicitud de su aliado demente que decidió llegar a un acuerdo con Kennedy.
     Por otra parte, teniendo en cuenta el hecho de que la mayoría de las predicciones de Castro se han convertido en realidad, sus varias menciones de una inminente guerra nuclear deben ser motivo suficiente para alarmarse.
     ¿Es Castro un nuevo Nostradamus; un vidente que tiene la capacidad de predecir el futuro? En realidad no. Lo que Castro tiene es un canal de comunicación directo con personas poderosas que tienen la capacidad de alterar y cambiar el futuro de la humanidad de acuerdo a su voluntad. Prueba de ello es que la mayoría de las cosas que Castro ha pronosticado se han materializado gracias a los esfuerzos de miembros del CFR infiltrados en el gobierno de los EE.UU.
     Como ya he mencionado anteriormente, dos de los sueños más preciados de los Rockefellers son la reducción drástica de la población y la desindustrialización. En eso precisamente consiste el Nuevo Orden Mundial. Por lo tanto, todo indica que los Rockefellers y sus socios criminales del CFR han llegado a la conclusión de que la forma más eficiente de convertir su sueño en realidad es por medio de un Armagedón nuclear. Por
supuesto, se están preparando seriamente para sobrevivirlo.
     Desde el comienzo del presente siglo XXI, este selecto grupo de sociópatas ha estado frenéticamente comprando grandes extensiones de tierra en la Patagonia, la región más austral de Chile y Argentina. Al parecer, han llegado a la conclusión de que esta apartada región del planeta es el mejor lugar para sobrevivir un Armagedón nuclear que destruirá la mayor parte del hemisferio norte. Entre los billonarios eugenesistas que han comprado tierras en la Patagonia están los Rockefellers, Ted Turner, Bill Gates, Paul Allen, Fred Smith, George Soros, Warren Buffet, los Bush, los Castro, Carlo y Luciano Benetton, Daniel Lerner, Joseph Lewis, Lay Ward y Henry Paulson, tan sólo para nombrar unos pocos. Por su parte, desde hace varios años altos miembros de la élite castrista han estado comprando propiedades en Chile, entre ellos Fidel Castro Díaz-Balart, el hijo mayor de Fidel Castro, y varios de los hijos de Castro con su nueva esposa.
     En realidad, la idea no es nueva. Patagonia fue la región elegida por los jerarcas nazis para escapar de la justicia tras la derrota de Alemania. Por lo tanto, no es una sorpresa que los nazis norteamericanos, algunos de los cuales ayudaron a escapar a sus amigos criminales después de la derrota de Alemania, hayan elegido la Patagonia para sobrevivir.














APÉNDICE
     Según el Diccionario de Términos Militares del estado Mayor norteamericano, la inteligen-cia es el producto final resultante de la recolección, procesamiento, integración, análisis e interpretación de la información disponible. De hecho, la definición oficial del término “inteli-gencia” aceptado por los servicios de inteligencia estadounidenses es “información que ha sido evaluada”.
     En un informe dirigido en 1955 al Gobierno de los EE.UU., la Comisión Herbert Hoover, un grupo de estudio del Congreso norteamericano dedicado a analizar actividades de inteligen-cia, concluyó que: “Inteligencia es lo tiene que ver con todas las cosas que se deben conocer antes de iniciar un curso de acción”.  Una definición similar la había dado un verdadero experto en la materia hace más de 2000 años. Según Sun Tzu, “La razón por la cual el príncipe ilustrado y el sabio general siempre logran vencer al enemigo es debido a su presciencia”.
     Por lo tanto, a pesar de que el término inteligencia comprende algo mucho más complejo, podemos aceptar la definición más corta de que inteligencia es tan sólo información después de que ha sido debidamente evaluada.
     Aunque la definición de inteligencia es muy simple y directa, la mayoría de los autores que tratan el tema la confunden. Algunos de ellos utilizan los términos información e inteligencia como sinónimos, cuando es obvio que no lo son. Otros, incluso han utilizado el término “inteligencia en bruto” como sinónimo de información, pero, como veremos más adelante, contrariamente a la información (que puede contener información errónea y desinformación), la inteligencia es un producto muy elaborado, y en ella no hay nada “en bruto”.
     Los servicios de inteligencia norteamericanos usan una clasificación convencional para determinar el grado de credibilidad, confiabilidad, importancia y precisión de una información. Los servicios de inteligencia de otros países usan clasificaciones similares. Este análisis se basa tanto en el estudio de la fuente como en el de la información en sí misma. El sistema es relativamente simple.
1. La evaluación de la información
     Según un manual secreto de la CIA sin fecha de publicación, la evaluación de la informa-ción, también llamada valoración o validación, tiene que ver con el análisis de una informa-ción específica en términos de credibilidad, veracidad, exactitud y pertinencia, y el uso de esta información una vez que ésta se convierte en inteligencia. La evaluación o valoración de la información se logra en varias etapas y se indica mediante un sistema convencional de letras y números.
     Confiabilidad de la fuente Veracidad de la información
A. Totalmente confiable                                              1. Confirmada por otras fuentes confiables
B. Generalmente confiable                                        2. Probablemente cierta
C. Aceptablemente confiable                                   3. Posiblemente cierta
D. Generalmente no confiable                                  4. Dudosa
E. Poco confiable                                                           5. Poco probable
F. Imposible de verificar                                              6. Imposible de verificar
     Como se puede apreciar, la evaluación de la información tiene que ver simultáneamente tanto con la veracidad de la información en sí misma — un largo proceso que implica verificar meticulosamente la nueva información y cómo ésta se integra a información existente que ha sido verificada — como con la confiablidad de la fuente que suministra la información. Ambos aspectos deben ser considerados independientemente, porque la confiabilidad de la fuente por sí sola no garantiza que la información sea cierta, ni la veracidad de la información por sí sola garantiza que la fuente sea confiable. Sin embargo, por lo general la mayoría de la gente, inclusive los oficiales de inteligencia, tienden a creer lo que sospechan o esperan que sea cierto.
     Debe enfatizarse que ambas evaluaciones deben ser completamente independientes una de otra, lo que se indica de acuerdo al sistema que se muestra más arriba. Por ejemplo, una información considerada “probablemente cierta”, proveniente de una fuente “generalmente confiable:, se designaría como “B2”.
     Como se infiere, los analistas de inteligencia se asemejan a los meteorólogos en que nunca afirman o niegan algo categóricamente, sino que tan sólo emiten criterios de probabilidades de que algo sea cierto o no.
     Por ejemplo, la información sobre los sucesos del Bogotazo que Fidel Castro le proporcionó a Arturo Alape podría clasificarse como “E4”, es decir, una información dudosa proveniente de una fuente poco confiable.
     Muchos aspectos se toman en consideración al evaluar la confiabilidad de la fuente: ¿El agente vio u oyó la información con sus propios ojos y oídos o a través de otras fuentes? ¿Cuál era su acceso a esas fuentes? ¿El agente se caracteriza por decir siempre la verdad o tiende a mentir o a exagerar? ¿Es un buen observador? ¿Tiene buena memoria? ¿Es riguroso en la verificación o transcripción de sus datos?
     Hay que tener en cuenta que la autoridad de una fuente es algo muy relativo. Una fuente de gran autoridad puede producir información confiable, pero el oficial de inteligencia siempre debe preguntarse a sí mismo, ¿por qué?, ¿cuál es su motivación? Cuanto mayor sea la autoridad de la fuente, mayor será la posibilidad de que pueda estar prejuiciada o que haya sido comprometida y, por tanto, mayor es el peligro de desinformación.
     Fuentes muy fidedignas de gobiernos totalitarios no siempre dicen la verdad, pero fuentes muy fidedignas de países democráticos tampoco suelen ser muy confiables. Por ejemplo, existe evidencia de que la CIA ha estado involucrada en el reclutamiento de profesores y alumnos en las universidades norteamericanas más prestigiosas y de periodistas en los medios de comunicación estadounidenses más influyentes. Además, hay sospechas de que la KGB, el Mossad, e incluso los servicios de inteligencia cubanos, entre otros, han hecho un buen trabajo penetrando las universidades y los medios de comunicación norteamericanos.
     Desde el punto de vista de la inteligencia y el espionaje, un documento robado al enemigo es más valioso que un secreto ofrecido gratuitamente por cualquier fuente, ya que el robado disminuye, aunque no elimina totalmente, el riesgo de que sea información deliberadamente engañosa.
     También hay que cuestionar la fuente, incluso aquella cuya buena fe no admite dudas. El peligro que confrontan los servicios de inteligencia, como la mayoría de los investigadores, es creer lo que quieren creer, un problema que ha afectado a todos los servicios de inteligencia del mundo en un momento u otro. El problema del prejuicio del evaluador es inevitable en la inteligencia, y se extiende incluso a la información más completa proveniente de las fuentes más confiables.
     El prejuicio en la evaluación de la información no puede ser totalmente eliminado en un servicio de inteligencia y, sobre todo, en los altos círculos gubernamentales, y se acrecienta con la creación de evaluadores que evalúen a los evaluadores. Dentro de los servicios de inteligencia, la única salvaguardia eficaz radica en la competencia individual y la calidad de sus miembros, así como en su honestidad intelectual y valentía personal para hacer frente a las presiones de arriba.
     Siempre hay que tener en cuenta que ninguna fuente puede ser considerada como infalible y que ningún elemento de información puede aceptarse como totalmente exacto. En cualquier caso, las posibilidades de error, mala interpretación, incomprensión y engaño son demasiado altas para confiar ciegamente en ningún tipo de información.
      Los súper patriotas, los doctrinarios, los historiadores de la corte, los trepadores burocráticos, las personas de visión provincial y, sobre todo, los oportunistas, son peligros potenciales para la correcta evaluación de la información. La perspectiva, la perspicacia, la experiencia de mundo, un punto de vista filosófico, el conocimiento y el sentido de la historia, y quizás hasta un poco de escepticismo y sentido del humor, son las cualidades de
un analista de inteligencia que reducen al mínimo el error en su interpretación y evaluación de la información.
2. Evaluación de los sucesos del 11 de septiembre del 2001
     Para evaluar adecuadamente los eventos del 11/9/2001, hay que tener en cuenta que toda la información inicial de los sucesos que recibió el pueblo norteamericano salió de una sola fuente: el gobierno estadounidense. Con la única excepción de la congresista Cynthia McKinney, quien desde el principio puso en duda la versión de los acontecimientos ofrecida por el gobierno de los EE.UU., nadie en los dos partidos principales la cuestionó.
     Sin embargo, el Gobierno de los EE.UU., al igual que todos los gobiernos del mundo, está compuesto de políticos y los políticos nunca han sido una fuente de información veraz. Por otra parte, es un hecho probado que en la actualidad el Gobierno de los EE.UU. ha caído completamente bajo el control de los conspiradores del CFR, cuyo objetivo han expresado
abiertamente en muchas ocasiones: la destrucción de los EE.UU. como un país soberano y la creación de un Nuevo Orden Mundial. Por tanto, voy a evaluar la única fuente de la información sobre los sucesos del 11 de septiembre de 2001, es decir, agentes secretos del CFR infiltrados en el gobierno de los EE.UU., con una E: Poco confiable.
     Ahora evaluaremos la exactitud de la información en sí misma. La característica principal de la información veraz es que encaja perfectamente con información previa que ha demostrado ser cierta. Por supuesto, hay una primera vez para todo, y el hecho de que algo nunca haya sucedido no es una prueba segura de que no ocurra algún día. Pero una información que constituye una excepción a la regla debe ser evaluada con mucho más cuidado que una que representa otra más en una serie de hechos similares.
     La evaluación de la información en sí misma es un proceso relacionado con un chequeo contra la inteligencia ya en mano acerca de sucesos similares ocurridos antes del que estamos evaluando, así como una conjetura en cuanto a la exactitud de la información relacionada con el suceso sobre la base de lo bien o lo mal que encaja con esta inteligencia anterior.
     Sin embargo, en el análisis de los acontecimientos históricos tenemos la ventaja de que podemos añadir a la evaluación de la información no sólo la existencia (o no existencia) de sucesos similares que ocurrieron antes del suceso que estamos evaluando, sino también la existencia (o no existencia) de sucesos similares que han ocurrido después del suceso en cuestión.
     En el caso de los sucesos del 11/9/2001, la evidencia muestra, en primer lugar, que nunca antes de esa fecha un rascacielos con o sin estructura de acero se había derrumbado como consecuencia de un fuego de cualquier tipo. Por ejemplo, el 28 de julio de 1945, un bombar-dero B-25 de dos motores perdió su ruta en la niebla y se estrelló contra los pisos 78, 79 y 80 del edificio Empire State, en ese momento el rascacielos más alto de la ciudad de New York. Sin embargo, a pesar de que el fuego se extendió por varios pisos y los bomberos tuvieron que luchar por varias horas para extinguirlo, el edificio no se derrumbó.
     Por otra parte, la evidencia demuestra que, más de diez años después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, ningún rascacielos se ha desplomado como resultado de un incendio. Los ejemplos abundan. En octubre del 2004 un violento fuego se desató en uno de los rascacielos más altos de Caracas. A pesar de que el fuego destruyó 20 de los pisos superiores, el edificio no se desplomó. En febrero del 2005 un violento fuego se desató en un rascacielos de Madrid. Los bomberos estuvieron más de un día luchando por apagar el
fuego, que consumió totalmente los 30 pisos superiores. No obstante, el edificio no se desplomó. En noviembre del 2010 un edificio de apartamentos de 28 pisos en Shanghai, China, fue totalmente consumido por el fuego. Pero la estructura permaneció incólume y el edificio no se derrumbó. En abril del 2012, el rascacielos en construcción de la Federación Rusa en Moscú fue presa de un violento incendio que consumió gran parte de los pisos superiores. No obstante, los bomberos pudieron controlar el fuego. El edificio no se desplomó.
     En segundo lugar, nunca, antes o después del 11 de septiembre del 2001, un rascacielos, con estructura de acero o sin ella, se ha derrumbado sobre su propia huella. La evidencia muestra que nunca un edificio se ha desplomado en su propia huella salvo como resultado de una demolición controlada. Se han dado algunos casos en que edificios altos se han desplomado como resultado de terremotos o fallas en su construcción, pero siempre se desploman irregularmente, y causan daños en otros edificios a su alrededor.
     Esta es precisamente la razón por la que las empresas que realizan demoliciones controladas cobran grandes sumas de dinero por hacer su trabajo altamente especializado.
Si los edificios, especialmente edificios altos con una estructura de acero, normalmente se desplomaran en su propia huella al ser demolidos, el trabajo de estas empresas sería superfluo, pero no lo es. Sin embargo, los agentes del CFR en el gobierno de EE.UU. nos quieren hacer creer que, excepcionalmente, el 11 de septiembre del 2001, no uno, o dos, sino tres rascacielos con estructura de acero se derrumbaron sobre su propia huella como resultado de incendios.
     Por lo tanto, después de evaluar la veracidad de la información y la confiabilidad de la fuente, cualquier analista de inteligencia llegaría a la conclusión de que la exactitud de la propia información proporcionada por los agentes del CFR en el Gobierno de los EE.UU. podría ser evaluada como un 5, es decir, poco probable. Nunca antes ni después del 11 de
septiembre de 2001 un rascacielos se ha desplomado en su propia huella como resultado de un fuego.
     Por lo tanto, cualquier evaluación de inteligencia de los sucesos del 11/9/2001 produciría algo cercano a un E5, es decir, información poco probable proveniente de una fuente poco confiable. Por las mismas razones, tomando como base el análisis anterior, los servicios de inteligencia de otros países deben haber evaluado la información sobre los sucesos del 11/ 9/2001 proporcionada por los agentes del CFR en el Gobierno de los EE.UU. como un intento torpe de pasar desinformación disfrazada como verdadera inteligencia. Esto incluye el informe producido por la Comisión oficial que estudió los sucesos — cuyos miembros eran casi todos agentes del CFR.
     Por otra parte, el hecho de que los sucesos del 11 de septiembre del 2001 sirvieron como pretexto para implementar políticas decididas con mucha antelación, es un índice cierto de que fue una operación llevada a cabo por los conspiradores del CFR infiltrados en el gobierno norteamericano. Al igual que el Bogotazo fue usado como pretexto para el comienzo de la Guerra Fría, los sucesos del 11 de septiembre del 2001 fueron el pretexto para justificar el comienzo una guerra interminable contra el terrorismo, que se ha convertido en una guerra contra el pueblo norteamericano y los pueblos del mundo.
     Comenzando con la explosión del acorazado Maine en 1898 en la bahía de La Habana, y terminando con los sucesos del 11 de septiembre del 2001, la política exterior norteamerica-na se ha basado en mentiras creadas por los conspiradores del CFR e implantadas en las mentes de los crédulos ciudadanos por una prensa cómplice. La mentira es el arma más poderosa que usan los gobiernos en todo el mundo para mantener a sus pueblos aterroriza-dos y sometidos. Desafortunadamente, el gobierno norteamericano no es una excepción.


Fiel a su papel de agente provocador al servicio de los conspiradores del CFR, a fines del año 2000 Castro comenzó a trabajar frenéticamente para crear una fuerte alianza antinorteamericana con algunos países musulmanes de Asia y del Medio Oriente. Las visitas a Cuba de líderes musulmanes, así como las visitas de miembros del gobierno castrista a países musulmanes se incrementaron. En julio del 2001, el Hojjatoleslam Hajj Seyed Hassan
Khomeini, nieto del Ayatollah Khomenei, líder y fundador de la República Islámica de Irán, visitó a Cuba con motivo de la celebración del triunfo de la revolución castrista. Según informes publicados en la prensa oficial cubana, el propio Fidel Castro acompañó a su distinguido huésped durante la celebración.
     En mayo del 2001 Castro dio dado un largo periplo, en el que visitó varios países musulmanes virulentamente antinorteamericanos, entre ellos Argelia, Irán, Malasia, Qatar, Siria y Libia. Irán, Siria y Libia, así como Cuba, Iraq, Corea del Norte y Sudán, han aparecido desde 1993 en el informe anual del Departamento de Estado norteamericano “Patterns of Global Terrorism”. Según este informe,
En 1999 Cuba continuó prestando abrigo a varios terroristas y fugitivos de la justicia. Cuba ha dado refugio a terroristas vascos de la ETA y fugitivos norteamericanos que siguen viviendo en la isla. La Habana también mantiene estrechos lazos con otros estados que fomentan el terrorismo y la insurgencia en América Latina. Dos de las mayores organizacio-nes terroristas de Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y el Ejército Nacional de Liberación (ELN), mantienen una presencia permanente en la isla. A fines de 1999, Cuba auspició una serie de reuniones entre funcionarios del gobierno colombiano y líderes del ELN.
     En Argelia, Castro fue recibido por el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika. Una fuente cercana a la delegación cubana luego comentó en privado que los comunicados oficiales daban la impresión de que muchas más cosas importantes se habían discutido en las reuniones de Castro y Bouteflika que las que reportó la prensa. Los analistas políticos en La Habana mencionaron la posibilidad de que, a pesar de lo que se le informó al publico en Argel, los dos líderes hablaron de su mutuo interés en detener la creciente influencia norteamericana en el mundo.
     A su llegada a Irán, el segundo país visitado en su periplo, Castro no escatimó sus elogios al islamismo Iraní. Poco después, el líder cubano enfatizó que su visita no había tenido que ver con el comercio, sino con la política y la cultura. A su vez, el presidente Iraní Mohamed Khatami afirmó que, “La cooperación entre Irán y Cuba podrá enfrentarse a la hegemonía y
la injusticia de la gran arrogancia [de los EE.UU.]”. En un discurso pronunciado en la Universidad de Teherán el 20 de mayo del 2001, Castro vaticinó que “el rey imperialista finalmente será derribado.”
     Durante una reunión con Castro, el Líder Supremo Iraní Ayatollah Ali Khamenei le propuso una mayor cooperación Irano-cubana en contra de los EE.UU. Castro expresó su certeza de que, “Hoy día los Estados Unidos es un país extremadamente vulnerable”, y añadió que, “su grandeza puede ser destruida y, si esto ocurre, será un servicio prestado a la humanidad y al propio pueblo norteamericano.”
     Por su parte, Castro añadió que no le tiene miedo a los norteamericanos y que la nación cubana, 40 años después de su revolución, es más fuerte que nunca. “Irán y Cuba”, añadió Castro, “en cooperación uno con otro, pueden hincar a los EE.UU. en sus rodillas. El régimen norteamericano es muy débil, y estamos presenciando esta debilidad desde muy cerca.”
     En su visita a Qatar, Castro fue recibido por el emir Sheik Hamad bin Kalifa Al-Thani, quien había visitado a Cuba en septiembre del 2000. De Qatar Castro voló a Damasco, donde el líder sirio Bashar al-Assad lo recibió en el aeropuerto. Según informes confidenciales, Castro sostuvo conversaciones privadas con el líder sirio, en las que discutieron como fortalecer las relaciones entre ambos países.
     En la siguiente escala de su viaje, Castro visitó Libia, donde fue recibido por el Coronel Muammar al-Qaddafi, quien le mostró a su amigo Fidel la casa que los norteamericanos bombardearon en 1986 y mataron a una de sus hijas. Después de la visita, Castro mencionó que, como en su propio caso, los EE.UU. habían tratado por todos los medios de asesinar a Qaddafi, pero no lo han podido lograr.
     Sin embargo, antes de visitar Siria y Qatar, Castro había hecho una escala en Quala Lumpur, Malasia, para visitar a su amigo Mahatir Mohamad, a quien elogió como un “líder excelente”. Durante esta visita Castro repitió varias veces el mantra que había recientemen-te acuñado, afirmando que es un “gran admirador” de la religión musulmana.
     En un artículo publicado en el 2001, Toby Westerman menciona una conversación confidencial que había tenido con un ex oficial de inteligencia del ejército libanés que ahora vive en los EE.UU. El oficial, que usa el pseudónimo de Jack, se refirió a la Cuba de Castro como un “agente fertilizador” del islamismo radical.
     Hay mucho de cierto en la afirmación de Jack. La evidencia indica que Castro disfruta de su papel de agente fertilizador (o catalizador), y lo ha hecho a la perfección en innumerables ocasiones. No cabe duda de que Castro actuó como agente catalizador en la creación de los movimientos guerrilleros en América Latina. Sin su asesoramiento y ayuda, ni los Sandinis-tas de Nicaragua ni el Movimiento de la Nueva Joya de Granada habrían tomado el poder. Castro también ha sido un elemento catalizador en la organización y el trabajo de muchos grupos terroristas en Europa y en los EE.UU.
     Ciertos autores han mencionado la habilidad de Fidel Castro para convencer a algunos para que hagan las cosas más descabelladas. En 1953 logró convencer a un grupo de hombres malamente armados y sin entrenamiento militar para que lo secundaran en un ataque a un cuartel del ejército. Pero, como no es tonto, a última hora desapareció del lugar y escapó a la matanza que sobrevino. En 1962 se las arregló para convencer a un oficial soviético para que disparara un cohete que derribó un avión U-2 norteamericano.
     En un comunicado oficial fechado el 16 de septiembre del 2001, el gobierno de Gran Caimán informó que tres individuos de nacionalidad afgana habían sido detenidos después de haber ingresado ilegalmente al país con pasaportes falsos pakistaníes. Aunque dijeron haber llegado al país por avión, en realidad lo habían hecho en un barco procedente de Cuba.
     Después del arresto, el gobierno de Gran Caimán publicó una carta que el capitán del barco, Byron Barnett, había enviado a Radio Caimán 13 días antes del ataque a los EE.UU. el 11 de septiembre del 2001. Según Barnett, había escuchado a los tres hombres cuando conversaban con otro individuo. Barnett estaba convencido de que planeaban llevar a cabo un ataque terrorista en los EE.UU. usando aviones comerciales.
2. El Bogotazo y el 11 de septiembre del 2001
     Tan sólo un somero análisis de los trágicos sucesos ocurridos el 11 de septiembre del 2001 evidencia que la metodología seguida fue una copia al carbón de la usada en el Bogotazo en 1948. Por consiguiente, hay que llegar a la conclusión que ambos sucesos fueron planeados y llevados a cabo por el mismo grupo de conspiradores: magnates petroleros, banqueros de Wall Street y otros conspiradores del CFR. La lista de similitudes entre el Bogotazo y los sucesos del 11 de septiembre de 2001 es extensa, y requeriría un extenso tratado para señalarlas en detalle. Sin embargo, tan sólo con citar algunas de éstas es suficiente para probarlo. Veamos:
1. Motivo
Bogotazo: Derrota y fin del enemigo principal: la Alemania nazi. El Bogotazo es usado como pretexto para comenzar la Guerra Fría contra el nuevo enemigo: la Unión Soviética.
11/9/01: Derrumbe y desaparición del enemigo principal: la Unión Soviética. Los ataques del 9 de septiembre del 2001 son usados como pretexto para comenzar la Guerra Contra el Terrorismo contra el nuevo enemigo: los terroristas musulmanes.
2. Uso de cabezas de turco
Bogotazo: Roa Sierra, el asesino de Gaitán, fue tan sólo un cabeza de turco, el chivo expiatorio que cargaría con la culpa del crimen. Dado que Roa no tenía la habilidad ni el entrenamiento para disparar un arma de la forma que lo hizo el asesino, todo indica que él no fue quien asesinó a Gaitán.
11/9/01: Los fanáticos musulmanes, que se afirma pilotaron los aviones que se estrellaron contra los edificios, eran tan sólo los chivos expiatorios que cargarían con la culpa. Dado que este grupo de musulmanes no tenía el entrenamiento y mucho menos la experiencia para pilotar tal tipo de aviones, todo indica que fueron otros quienes estaban en control de los aviones y los dirigieron hacia sus blancos.
3. Uso de candidatos de la Manchuria
Bogotazo: Juan Roa Sierra, el supuesto asesino de Gaitán, presenta muchas de las características de haber sido un candidato de la Manchuria; un individuo hipnóticamente condicionado que, bajo control mental, comete un crimen si tener conciencia de ello.
11/9/01: Varios de los musulmanes que supuestamente secuestraron los aviones que luego se estrellaron contra el Centro de Comercio Mundial y el Pentágono, evidenciaron no tener conciencia plena de lo que en realidad estaban haciendo. Algunos de ellos habían estado viviendo en una base militar norteamericana en el sur de los EE.UU.
4. Advertencias de las agencias de inteligencia son ignoradas
Bogotazo: A pesar de los intentos del General Marshall y otros agentes del CFR por ocultarlo, la rama de inteligencia de la CIA alertó con anterioridad que algo se estaba tramando, pero sus advertencias fueron ignoradas.
11/9/01: Varias agencias de inteligencia, entre ellas los servicios de inteligencia rusos e israelíes, advirtieron con anterioridad a la CIA de que algo grave se estaba tramando en contra de los EE.UU., pero estas advertencia fueron ignoradas.
5. Conocimiento previo de los hechos
Bogotazo: Un diario venezolano publicó la noticia de los disturbios antes de que éstos hubieran estallado.
11/9/01: El día antes de los sucesos, alguien llamó a Willie Brown, el alcalde de San Francisco, y le aconsejó que no viajara en avión ese día. Varios días antes de los sucesos, cierta actividad en los mercados de futuros indicó que alguien sabía que las aerolíneas implicadas iban a tener una súbita caída en el precio de sus acciones. La CIA monitorea cuidadosamente este tipo de actividades, pero en este caso lo ignoró. Un canal de televisión mencionó el derrumbe del edificio número 7 cuando aún el edificio se ve incólume en la pantalla. El edificio se desplomó varios minutos más tarde. Un grupo de los llamados “neo-cons” [neoconservadores, aunque de ideología trotskista] habían creado el Proyecto Para un Nuevo Siglo Norteamericano (Project For a New American Century, PNAC). Uno de sus documentos iniciales menciona la necesidad de un evento catastrófico, tipo Pearl Harbor, que pudieran usar como excusa para convencer al pueblo norteamericano de que aceptara los cambios drásticos que se avecinaban.
6. Creación de pistas falsas
Bogotazo: Castro y del Pino distribuyeron hojas sueltas de contenido comunista en el Teatro Colón, y luego los detectives hallaron literatura marxista en su habitación del hotel Claridge.
11/9/01: El FBI informó que había hallado un ejemplar del Corán en uno de los autos abandonados en el aeropuerto de Boston por los presuntos secuestradores de los aviones. El pasaporte casi intacto de uno de los supuestos secuestradores fue encontrado entre las ruinas pulverizadas de los edificios del Centro de Comercio Mundial (WTC).
7. Edificios destruidos
Bogotazo: Testigos informaron que materiales inflamables habían sido previamente colocados en varios de los edificios que los revoltosos luego destruyeron.
11/9/01: Varios testigos informaron que poderosos explosivos (probablemente termita) habían sido colocados previamente en las torres gemelas del WTC y fueron detonados coincidiendo con los aviones que se estrellaron contra los rascacielos.
8. Técnicas desinformativas
Bogotazo: Falsos informes de radio de tono comunista fueron transmitidos a la población colombiana.
11/9/01: Falsos videos de Osama bin Laden asumiendo la culpa de los ataques fueron mostrados a la población norteamericana.
9. Análisis posterior de los sucesos
Bogotazo: Agentes secretos del CFR en el gobierno norteamericano produjeron un informe en el se culpaba a los comunistas locales y al comunismo internacional por los disturbios.
11/9/01: Una comisión investigadora controlada por agentes del CFR produjo un informe en el que la culpabilidad de los sucesos se le achacó a terroristas musulmanes.
10. Justificación ideológica
Bogotazo: El año previo al Bogotazo, el miembro del CFR George Kennan había publicado un artículo alarmante en Foreign Affairs en el que atizaba el miedo al comunismo y al expansionismo soviético.
11/9/01. En el verano de 1993, el miembro del CFR Samuel Huntington publicó un artículo en Foreign Affairs en el que alertó sobre el creciente peligro de un choque de civilizaciones entre el mundo judeo-cristiano y el musulmán. En 1996, el tema “El peligro del fundamenta-lismo musulmán” fue discutido en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. En 1997, Zbigniew Brzezinski (CFR, Comisión Trilateral), publicó su libro The Grand Chessboard en que alertó sobre la creciente amenaza terrorista musulmana.
11. Comienzo de . . .
Bogotazo: Una larga guerra imposible de ganar contra el comunismo internacional.
11/9/01: Una larga guerra imposible de ganar contra el terrorismo internacional.
12. Beneficiarios directos
Bogotazo: Los magnates petroleros, los banqueros de Wall Street, las corporaciones transnacionales y el complejo militar-industrial norteamericano.
11/9/01: Los magnates petroleros, los banqueros de Wall Street, las corporaciones transnacionales y el complejo militar-industrial norteamericano.
13. Uso de agente provocador
Bogotazo: Fidel Castro visita varios países de América Latina, y recluta incautos para la lucha que se avecina contra el imperialismo norteamericano.
11/9/01. Fidel Castro visita varios países musulmanes, y recluta incautos para la lucha que se avecina contra el imperialismo norteamericano.
14. Objetivo de la operación de guerra psicológica (psiop)
Bogotazo: Aterrorizar a los pueblos latinoamericanos y norteamericano con el miedo al comunismo para que acepten como un mal menor cambios que de otra forma serían inaceptables.
11/9/01: Aterrorizar al pueblo norteamericano con el miedo al terrorismo para que acepte como un mal menor cambios que de otra forma serían inaceptables.
15. Tipo de psiop
Bogotazo: Psiop basada en el principio hegeliano de tesis-antítesis- síntesis, en el que el asesinato de Gaitán y los disturbios jugaron el papel de antítesis de tipo bandera falsa.
11/9/01: Psiop basada en el principio hegeliano de tesis-anti tesis síntesis, en el que los ataques al WTC y al Pentágono jugaron el papel de antítesis de tipo bandera falsa.
16. Resultados a largo plazo
Bogotazo: El período conocido como la Violencia, que redujo las libertades del pueblo colombiano, y la Guerra Fría, que redujo las libertades del pueblo norteamericano.
11/9/01: La llamada Guerra Contra el Terrorismo, que ha reducido enormemente las libertades del pueblo norteamericano y de la mayoría de los pueblos del mundo. La técnica de psiop hegeliana usada en la operación del 11/9/11 ha sido tan exitosa que otros gobiernos también la han usado. Por ejemplo, el ataque “terrorista” que destruyó cuatro trenes en la estación de Atocha en Madrid en 2004 y la alarma de las bombas en el subway de Londres en 2005, presentan todas las características de haber sido operaciones de este tipo.
3. Castro, los conspiradores del CFR y el Armagedón nuclear
     Tal como he mencionado varias veces en este libro, los conspiradores cuyo plan es implantar el Nuevo Orden Mundial están convencidos de que hay un exceso de población en este planeta. También creen que nosotros, es decir, usted y yo, somos comensales inútiles que consumimos los recursos naturales del planeta que, por ley natural, les pertenecen a ellos, la élite secreta que desde las sombras controla el planeta. Por consiguiente, están plenamente convencidos de que es necesario eliminar no menos del 85 por ciento de los habitantes del planeta y reducir los afortunados sobrevivientes a niveles económicos preindustriales.
     No obstante, el tan cacareado Nuevo Orden Mundial que estos conspiradores se esfuerzan en implantar no tiene mucho de nuevo. Es una vuelta al feudalismo medieval, donde tan sólo dos clases sociales tienen cabida: los  ultra poderosos y ricos señores feudales y los infra pobres siervos de la gleba. El nuevo aporte tan sólo consiste en el uso de modernas tecnologías sofisticadas de vigilancia y control, incluido el control mental, para mantener un férreo yugo en el cuello de los siervos.
     Pero, al contrario del feudalismo, que consistía en una serie de reinos aislados en continua guerra entre sí, el Nuevo Orden Mundial se basa en la eliminación de los estados soberanos independientes, fusionados en una alianza tipo Unión Europea, pero bajo el control de un gobierno central global. Y, ¿quién controlará ese gobierno central global? Por supuesto, nuestros nuevos amos. Los mismos que lo están imponiendo desde las sombras:
los magnates petroleros, los banqueros internacionales y los ejecutivos de las corporación-es transnacionales.
     La destrucción de la base industrial de los países avanzados ya ha comenzado y se hace evidente, en especial en países como los EE.UU. y los de la Unión Europea. El objetivo real de la presente crisis económica mundial, que los conspiradores han creado artificialmente, es reducir las masas del pueblo a niveles de consumo preindustriales. La amplia difusión de
teorías sin base científica real, tales como el “calentamiento global”, luego transformada en “cambio climático”, y el miedo irracional al bióxido de carbono, un gas necesario para la vida en el planeta, tiene como objetivo lavarle el cerebro a las masas para que acepten voluntariamente y sin rebelarse la conversión a siervos medievales viviendo en la mayor miseria.
     Los planes de reducción de la población se han manifestado no sólo en la promoción sistemática del aborto y el homosexualismo, sino también en el envenenamiento del agua, la atmósfera y la comida, así como en la creación de virus que transmiten enfermedades letales. No obstante, los seres humanos hemos probado ser extremadamente resistentes
y no les ha sido fácil lograr su objetivo de eliminar el 85 por ciento de la población del planeta. Por consiguiente, todo indica que, tal como han expresado claramente, piensan recurrir a la herramienta eugénica más eficiente que los seres humanos han inventado: la guerra.
     Durante muchos años, algunas personas han mencionado la existencia de un gobierno invisible que controla realmente los EE.UU. Por supuesto, los medios de comunicación repiten una y otra vez que no existe tal entelequia y que quienes lo afirman son un montón de chiflados. No obstante, en el 2002 David Rockefeller lo reconoció oficialmente en sus Memorias.
     Según David,
Por más de un siglo los extremistas ideológicos a ambos extremos del espectro político se han valido de algunos incidentes bien conocidos, tales como mi entrevista con Castro, para atacar a la familia Rockefeller por la gran influencia que, según ellos, ejercemos sobre las instituciones políticas y económicas de los EE.UU. Algunos hasta creen que somos parte de una conspiración secreta que trabaja en contra de los mejores intereses de los EE.UU., y nos caracterizan a mi familia y a mi como “internacionalistas” que conspiramos con otros alrededor del mundo para crear una estructura económica y política mundial más integrada — global, si se quiere.
Bien, si esa es la acusación, confieso que soy culpable, y me siento muy orgulloso de serlo.
     Ahora, sin embargo, es oficial. A comienzos del 2012, el Gobierno de los EE.UU. declaró oficialmente que éste era el momento adecuado para atacar a Irán. Cuando digo “el Gobierno de los EE.UU.”, no me refiero a ese grupo de títeres corruptos que son los políticos en Washington D.C., sino al verdadero gobierno de los EE.UU., el gobierno invisible que controla desde las sombras la política de ese país.
     El número de enero-febrero del 2012 de la revista Foreign Affairs, órgano oficial del Consejo de Relaciones Exteriores, publicó un artículo de Matthew Kroenig con el sugerente título “Es hora de atacar a Irán. ¿Por qué un ataque es la opción menos mala?”. Kroenig es uno de los nuevos y ambiciosos psicópatas cuidadosamente cultivados por los conspiradores sociópatas del CFR como sustitutos de los Kissingers, Brzezinkis y Cheneys
que ya se han vuelto demasiado viejos.
     De acuerdo con Kroenig, “los escépticos de la acción militar no aprecian el verdadero peligro que un Irán con armas nucleares representaría para los intereses de los EE.UU.” En la jerga de los conspiradores del CFR, “los intereses de los EE.UU.” en realidad significa los intereses de los banqueros de Wall Street, los magnates petroleros y las corporaciones transnacionales. Pero los conspiradores están conscientes de que Rusia y China probablemente no presenciarían con los brazos cruzados un ataque directo de los EE.UU. contra Irán. Por consiguiente, hay que concluir que el verdadero objetivo de los conspirado-res ya no es la guerra por el petróleo y la rapiña de los recursos naturales, sino una guerra cuyo objetivo es la destrucción de la mayor parte del planeta.
     Tal parece que los dementes asesinos del CFR han finalmente decidido recurrir a la mejor herramienta eugénica de eliminación masiva de población que su dinero puede comprar: la guerra nuclear total. En realidad, los Rockefellers y sus secuaces en el CFR se han estado preparando para esta eventualidad desde mediados del siglo pasado y al parecer ahora han
llegado a la conclusión de que en estos momentos las condiciones son propicias para provocar un holocausto nuclear que finalmente los liberará de nosotros, los “comensales inútiles”. Eso les permitirá disfrutar plenamente de los recursos naturales del planeta que, según ellos, les pertenecen por ley natural. Porque, créanlo o no, los dementes eugenecis-tas del CFR tienen planes para sobrevivir el holocausto nuclear que piensan crear.
     A principios de los años sesenta, Nelson Rockefeller, en esos momentos Gobernador del Estado de New York, desató una frenética campaña publicitaria que consistía en venderle al pueblo norteamericano la idea de construir refugios atómicos en todos los edificios del país. Las escuelas públicas norteamericanas implementaron ejercicios en los que los escolares se escondían debajo sus pupitres en preparación para un próximo ataque nuclear.
     Millones de estadounidenses vieron en 1960 las fotografías en la revista Life del goberna-dor Nelson Rockefeller, un defensor mesiánico de los refugios atómicos, sentado en la maqueta de un refugio atómico que pensaba construir en uno de sus bancos en New York. Incluso intentó, sin éxito, aprobar una ley que habría requerido que cada residente de New York construyera un refugio atómico para toda la familia.
     En noviembre de 1961, la revista Fortune publicó un artículo en el que se esbozaban los planes de Nelson Rockefeller, Edward Teller, Herman Kahn y otros “futurólogos” norteameri-canos miembros del CFR, para la construcción de una enorme red de refugios atómicos de hormigón armado en todos los Estados Unidos. Estos refugios tendrían cabida para millones de personas en caso de guerra nuclear.19 Por esa época los Rockefellers construyeron un enorme búnker subterráneo debajo de Iron Mountain, cerca del río Hudson, para ser utilizado como un refugio de emergencia en caso de un ataque nuclear. El bunker es también la sede de emergencia para Shell, Manufacturers Hanover y Standard Oil de Nueva Jersey, así como otras firmas de Wall Street y varias corporaciones multinacionales
     Al parecer Nelson Rockefeller estaba totalmente obsesionado con los refugios nucleares. Después de una visita a la India en 1961, el Primer Ministro Jawaharlal Nehru le comentó a algunos amigos, “El gobernador Rockefeller es un hombre muy extraño. Solamente quiere hablar de refugios atómicos”.
     Nehru no estaba equivocado. Después de que Nelson Rockefeller se convirtió en el gobernador de Nueva York, ordenó que se construyera, y lo pagó con su propio dinero, un refugio nuclear en la Mansión Ejecutiva, otro para su edificio de apartamentos en la Quinta Avenida en Manhattan, así como uno de los que he mencionado anteriormente en la finca de los Rockefellers en las colinas de Pocantico al norte de New York. Asimismo, ordenó construir un refugio nuclear gigantesco en Albany, la capital del Estado de New York, para una sede alterna del gobierno en caso de ataque nuclear. Estos refugios se mantenían listos en todo momento, con comida enlatada y agua reemplazados periódicamente para garantizar su frescura.
     El refugio de Albany era en realidad un búnker diseñado para resistir una explosión nuclear directa y sus residuos radiactivos, y estaba conectado con el sistema de alerta de NORAD a través de una sofisticada configuración de comunicaciones en segundo lugar solamente a los utilizados por el Pentágono.
     Más recientemente, el 5 de julio de 2010, los medios de comunicación estatales de Cuba publicaron la predicción de Fidel Castro de que la guerra nuclear pronto iba a estallar como resultado de un conflicto de EE.UU. con Irán. Unos días más tarde, un feliz y sonriente Castro explicó con mayor detalle su predicción en una entrevista grabada al aire el 12 de julio en la televisión cubana.
     Según Castro, la guerra nuclear podría estallar si los EE.UU. trataba de imponer militarmente sanciones contra Irán por su programa nuclear. “Cuando comiencen la guerra, no puede dejar de ser nuclear”, dijo. “Creo que el peligro de una guerra está aumentando mucho. Están jugando con fuego”. El 6 de agosto de 2010, Castro mencionó el tema de nuevo cuando, en un discurso ante el Parlamento cubano, hipócritamente le hizo un llamamiento al presidente Obama para que evitara una guerra nuclear global. Y digo hipócritamente porque, contrariamente a lo que sus menciones de guerra nuclear parecerían indicar, en varias ocasiones Castro ha tratado de empujar al mundo a una conflagración nuclear.
     El 3 de octubre de 1962, tan sólo unos días antes de la crisis de los cohetes, Castro envió un grupo de sus agentes secretos a los EE.UU. en una misión clave. Esta consistía en llevar a cabo actos terroristas en New York. Estos actos incluían colocar bombas en la Estatua de la Libertad, la tienda por departamento Macy’s, la estación central de ferrocarriles y la de los autobuses en la calle 42, así como la voladura de algunas refinerías en la costa en Linden, New Jersey.
     Afortunadamente, el FBI descubrió el complot y detuvo a los participantes. De haberse llevado a cabo los planes en esos momentos en que la crisis mantenía a ambas partes con el dedo en el botón nuclear, los ataques podrían haberse interpretado como el preámbulo a un ataque nuclear soviéticos y provocado una respuesta devastadora.
     Pero el fracaso de la misión no hizo que Castro desistiera de sus planes de empujar al mundo a un conflicto nuclear. Pocos días después, el 14 de octubre de 1962, Castro se las arregló para que sus tropas ocuparan una base soviética de cohetes antiaéreos y derribaran un avión U-2 norteamericano sobre la parte oriental de Cuba. Pero Kennedy no cayó en la trampa, e ignoró la provocación.
     Finalmente, al ver que sus esfuerzos había sido infructuosos, tarde en la noche del 26 de octubre de 1962, durante los más álgidos momentos de la crisis de los cohetes, Castro le envió un largo mensaje al Primer Ministro soviético Nikita Jrushchov, en el que le pedía que lanzara un ataque nuclear preventivo contra los Estados Unidos. Por suerte, Jrushchov ignoró el pedido, y se asustó tanto con la solicitud de su aliado demente que decidió llegar a un acuerdo con Kennedy.
     Por otra parte, teniendo en cuenta el hecho de que la mayoría de las predicciones de Castro se han convertido en realidad, sus varias menciones de una inminente guerra nuclear deben ser motivo suficiente para alarmarse.
     ¿Es Castro un nuevo Nostradamus; un vidente que tiene la capacidad de predecir el futuro? En realidad no. Lo que Castro tiene es un canal de comunicación directo con personas poderosas que tienen la capacidad de alterar y cambiar el futuro de la humanidad de acuerdo a su voluntad. Prueba de ello es que la mayoría de las cosas que Castro ha pronosticado se han materializado gracias a los esfuerzos de miembros del CFR infiltrados en el gobierno de los EE.UU.
     Como ya he mencionado anteriormente, dos de los sueños más preciados de los Rockefellers son la reducción drástica de la población y la desindustrialización. En eso precisamente consiste el Nuevo Orden Mundial. Por lo tanto, todo indica que los Rockefellers y sus socios criminales del CFR han llegado a la conclusión de que la forma más eficiente de convertir su sueño en realidad es por medio de un Armagedón nuclear. Por
supuesto, se están preparando seriamente para sobrevivirlo.
     Desde el comienzo del presente siglo XXI, este selecto grupo de sociópatas ha estado frenéticamente comprando grandes extensiones de tierra en la Patagonia, la región más austral de Chile y Argentina. Al parecer, han llegado a la conclusión de que esta apartada región del planeta es el mejor lugar para sobrevivir un Armagedón nuclear que destruirá la mayor parte del hemisferio norte. Entre los billonarios eugenesistas que han comprado tierras en la Patagonia están los Rockefellers, Ted Turner, Bill Gates, Paul Allen, Fred Smith, George Soros, Warren Buffet, los Bush, los Castro, Carlo y Luciano Benetton, Daniel Lerner, Joseph Lewis, Lay Ward y Henry Paulson, tan sólo para nombrar unos pocos. Por su parte, desde hace varios años altos miembros de la élite castrista han estado comprando propiedades en Chile, entre ellos Fidel Castro Díaz-Balart, el hijo mayor de Fidel Castro, y varios de los hijos de Castro con su nueva esposa.
     En realidad, la idea no es nueva. Patagonia fue la región elegida por los jerarcas nazis para escapar de la justicia tras la derrota de Alemania. Por lo tanto, no es una sorpresa que los nazis norteamericanos, algunos de los cuales ayudaron a escapar a sus amigos criminales después de la derrota de Alemania, hayan elegido la Patagonia para sobrevivir.














APÉNDICE
     Según el Diccionario de Términos Militares del estado Mayor norteamericano, la inteligen-cia es el producto final resultante de la recolección, procesamiento, integración, análisis e interpretación de la información disponible. De hecho, la definición oficial del término “inteli-gencia” aceptado por los servicios de inteligencia estadounidenses es “información que ha sido evaluada”.
     En un informe dirigido en 1955 al Gobierno de los EE.UU., la Comisión Herbert Hoover, un grupo de estudio del Congreso norteamericano dedicado a analizar actividades de inteligen-cia, concluyó que: “Inteligencia es lo tiene que ver con todas las cosas que se deben conocer antes de iniciar un curso de acción”.  Una definición similar la había dado un verdadero experto en la materia hace más de 2000 años. Según Sun Tzu, “La razón por la cual el príncipe ilustrado y el sabio general siempre logran vencer al enemigo es debido a su presciencia”.
     Por lo tanto, a pesar de que el término inteligencia comprende algo mucho más complejo, podemos aceptar la definición más corta de que inteligencia es tan sólo información después de que ha sido debidamente evaluada.
     Aunque la definición de inteligencia es muy simple y directa, la mayoría de los autores que tratan el tema la confunden. Algunos de ellos utilizan los términos información e inteligencia como sinónimos, cuando es obvio que no lo son. Otros, incluso han utilizado el término “inteligencia en bruto” como sinónimo de información, pero, como veremos más adelante, contrariamente a la información (que puede contener información errónea y desinformación), la inteligencia es un producto muy elaborado, y en ella no hay nada “en bruto”.
     Los servicios de inteligencia norteamericanos usan una clasificación convencional para determinar el grado de credibilidad, confiabilidad, importancia y precisión de una información. Los servicios de inteligencia de otros países usan clasificaciones similares. Este análisis se basa tanto en el estudio de la fuente como en el de la información en sí misma. El sistema es relativamente simple.
1. La evaluación de la información
     Según un manual secreto de la CIA sin fecha de publicación, la evaluación de la informa-ción, también llamada valoración o validación, tiene que ver con el análisis de una informa-ción específica en términos de credibilidad, veracidad, exactitud y pertinencia, y el uso de esta información una vez que ésta se convierte en inteligencia. La evaluación o valoración de la información se logra en varias etapas y se indica mediante un sistema convencional de letras y números.
     Confiabilidad de la fuente Veracidad de la información
A. Totalmente confiable                                              1. Confirmada por otras fuentes confiables
B. Generalmente confiable                                        2. Probablemente cierta
C. Aceptablemente confiable                                   3. Posiblemente cierta
D. Generalmente no confiable                                  4. Dudosa
E. Poco confiable                                                           5. Poco probable
F. Imposible de verificar                                              6. Imposible de verificar
     Como se puede apreciar, la evaluación de la información tiene que ver simultáneamente tanto con la veracidad de la información en sí misma — un largo proceso que implica verificar meticulosamente la nueva información y cómo ésta se integra a información existente que ha sido verificada — como con la confiablidad de la fuente que suministra la información. Ambos aspectos deben ser considerados independientemente, porque la confiabilidad de la fuente por sí sola no garantiza que la información sea cierta, ni la veracidad de la información por sí sola garantiza que la fuente sea confiable. Sin embargo, por lo general la mayoría de la gente, inclusive los oficiales de inteligencia, tienden a creer lo que sospechan o esperan que sea cierto.
     Debe enfatizarse que ambas evaluaciones deben ser completamente independientes una de otra, lo que se indica de acuerdo al sistema que se muestra más arriba. Por ejemplo, una información considerada “probablemente cierta”, proveniente de una fuente “generalmente confiable:, se designaría como “B2”.
     Como se infiere, los analistas de inteligencia se asemejan a los meteorólogos en que nunca afirman o niegan algo categóricamente, sino que tan sólo emiten criterios de probabilidades de que algo sea cierto o no.
     Por ejemplo, la información sobre los sucesos del Bogotazo que Fidel Castro le proporcionó a Arturo Alape podría clasificarse como “E4”, es decir, una información dudosa proveniente de una fuente poco confiable.
     Muchos aspectos se toman en consideración al evaluar la confiabilidad de la fuente: ¿El agente vio u oyó la información con sus propios ojos y oídos o a través de otras fuentes? ¿Cuál era su acceso a esas fuentes? ¿El agente se caracteriza por decir siempre la verdad o tiende a mentir o a exagerar? ¿Es un buen observador? ¿Tiene buena memoria? ¿Es riguroso en la verificación o transcripción de sus datos?
     Hay que tener en cuenta que la autoridad de una fuente es algo muy relativo. Una fuente de gran autoridad puede producir información confiable, pero el oficial de inteligencia siempre debe preguntarse a sí mismo, ¿por qué?, ¿cuál es su motivación? Cuanto mayor sea la autoridad de la fuente, mayor será la posibilidad de que pueda estar prejuiciada o que haya sido comprometida y, por tanto, mayor es el peligro de desinformación.
     Fuentes muy fidedignas de gobiernos totalitarios no siempre dicen la verdad, pero fuentes muy fidedignas de países democráticos tampoco suelen ser muy confiables. Por ejemplo, existe evidencia de que la CIA ha estado involucrada en el reclutamiento de profesores y alumnos en las universidades norteamericanas más prestigiosas y de periodistas en los medios de comunicación estadounidenses más influyentes. Además, hay sospechas de que la KGB, el Mossad, e incluso los servicios de inteligencia cubanos, entre otros, han hecho un buen trabajo penetrando las universidades y los medios de comunicación norteamericanos.
     Desde el punto de vista de la inteligencia y el espionaje, un documento robado al enemigo es más valioso que un secreto ofrecido gratuitamente por cualquier fuente, ya que el robado disminuye, aunque no elimina totalmente, el riesgo de que sea información deliberadamente engañosa.
     También hay que cuestionar la fuente, incluso aquella cuya buena fe no admite dudas. El peligro que confrontan los servicios de inteligencia, como la mayoría de los investigadores, es creer lo que quieren creer, un problema que ha afectado a todos los servicios de inteligencia del mundo en un momento u otro. El problema del prejuicio del evaluador es inevitable en la inteligencia, y se extiende incluso a la información más completa proveniente de las fuentes más confiables.
     El prejuicio en la evaluación de la información no puede ser totalmente eliminado en un servicio de inteligencia y, sobre todo, en los altos círculos gubernamentales, y se acrecienta con la creación de evaluadores que evalúen a los evaluadores. Dentro de los servicios de inteligencia, la única salvaguardia eficaz radica en la competencia individual y la calidad de sus miembros, así como en su honestidad intelectual y valentía personal para hacer frente a las presiones de arriba.
     Siempre hay que tener en cuenta que ninguna fuente puede ser considerada como infalible y que ningún elemento de información puede aceptarse como totalmente exacto. En cualquier caso, las posibilidades de error, mala interpretación, incomprensión y engaño son demasiado altas para confiar ciegamente en ningún tipo de información.
      Los súper patriotas, los doctrinarios, los historiadores de la corte, los trepadores burocráticos, las personas de visión provincial y, sobre todo, los oportunistas, son peligros potenciales para la correcta evaluación de la información. La perspectiva, la perspicacia, la experiencia de mundo, un punto de vista filosófico, el conocimiento y el sentido de la historia, y quizás hasta un poco de escepticismo y sentido del humor, son las cualidades de
un analista de inteligencia que reducen al mínimo el error en su interpretación y evaluación de la información.
2. Evaluación de los sucesos del 11 de septiembre del 2001
     Para evaluar adecuadamente los eventos del 11/9/2001, hay que tener en cuenta que toda la información inicial de los sucesos que recibió el pueblo norteamericano salió de una sola fuente: el gobierno estadounidense. Con la única excepción de la congresista Cynthia McKinney, quien desde el principio puso en duda la versión de los acontecimientos ofrecida por el gobierno de los EE.UU., nadie en los dos partidos principales la cuestionó.
     Sin embargo, el Gobierno de los EE.UU., al igual que todos los gobiernos del mundo, está compuesto de políticos y los políticos nunca han sido una fuente de información veraz. Por otra parte, es un hecho probado que en la actualidad el Gobierno de los EE.UU. ha caído completamente bajo el control de los conspiradores del CFR, cuyo objetivo han expresado
abiertamente en muchas ocasiones: la destrucción de los EE.UU. como un país soberano y la creación de un Nuevo Orden Mundial. Por tanto, voy a evaluar la única fuente de la información sobre los sucesos del 11 de septiembre de 2001, es decir, agentes secretos del CFR infiltrados en el gobierno de los EE.UU., con una E: Poco confiable.
     Ahora evaluaremos la exactitud de la información en sí misma. La característica principal de la información veraz es que encaja perfectamente con información previa que ha demostrado ser cierta. Por supuesto, hay una primera vez para todo, y el hecho de que algo nunca haya sucedido no es una prueba segura de que no ocurra algún día. Pero una información que constituye una excepción a la regla debe ser evaluada con mucho más cuidado que una que representa otra más en una serie de hechos similares.
     La evaluación de la información en sí misma es un proceso relacionado con un chequeo contra la inteligencia ya en mano acerca de sucesos similares ocurridos antes del que estamos evaluando, así como una conjetura en cuanto a la exactitud de la información relacionada con el suceso sobre la base de lo bien o lo mal que encaja con esta inteligencia anterior.
     Sin embargo, en el análisis de los acontecimientos históricos tenemos la ventaja de que podemos añadir a la evaluación de la información no sólo la existencia (o no existencia) de sucesos similares que ocurrieron antes del suceso que estamos evaluando, sino también la existencia (o no existencia) de sucesos similares que han ocurrido después del suceso en cuestión.
     En el caso de los sucesos del 11/9/2001, la evidencia muestra, en primer lugar, que nunca antes de esa fecha un rascacielos con o sin estructura de acero se había derrumbado como consecuencia de un fuego de cualquier tipo. Por ejemplo, el 28 de julio de 1945, un bombar-dero B-25 de dos motores perdió su ruta en la niebla y se estrelló contra los pisos 78, 79 y 80 del edificio Empire State, en ese momento el rascacielos más alto de la ciudad de New York. Sin embargo, a pesar de que el fuego se extendió por varios pisos y los bomberos tuvieron que luchar por varias horas para extinguirlo, el edificio no se derrumbó.
     Por otra parte, la evidencia demuestra que, más de diez años después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, ningún rascacielos se ha desplomado como resultado de un incendio. Los ejemplos abundan. En octubre del 2004 un violento fuego se desató en uno de los rascacielos más altos de Caracas. A pesar de que el fuego destruyó 20 de los pisos superiores, el edificio no se desplomó. En febrero del 2005 un violento fuego se desató en un rascacielos de Madrid. Los bomberos estuvieron más de un día luchando por apagar el
fuego, que consumió totalmente los 30 pisos superiores. No obstante, el edificio no se desplomó. En noviembre del 2010 un edificio de apartamentos de 28 pisos en Shanghai, China, fue totalmente consumido por el fuego. Pero la estructura permaneció incólume y el edificio no se derrumbó. En abril del 2012, el rascacielos en construcción de la Federación Rusa en Moscú fue presa de un violento incendio que consumió gran parte de los pisos superiores. No obstante, los bomberos pudieron controlar el fuego. El edificio no se desplomó.
     En segundo lugar, nunca, antes o después del 11 de septiembre del 2001, un rascacielos, con estructura de acero o sin ella, se ha derrumbado sobre su propia huella. La evidencia muestra que nunca un edificio se ha desplomado en su propia huella salvo como resultado de una demolición controlada. Se han dado algunos casos en que edificios altos se han desplomado como resultado de terremotos o fallas en su construcción, pero siempre se desploman irregularmente, y causan daños en otros edificios a su alrededor.
     Esta es precisamente la razón por la que las empresas que realizan demoliciones controladas cobran grandes sumas de dinero por hacer su trabajo altamente especializado.
Si los edificios, especialmente edificios altos con una estructura de acero, normalmente se desplomaran en su propia huella al ser demolidos, el trabajo de estas empresas sería superfluo, pero no lo es. Sin embargo, los agentes del CFR en el gobierno de EE.UU. nos quieren hacer creer que, excepcionalmente, el 11 de septiembre del 2001, no uno, o dos, sino tres rascacielos con estructura de acero se derrumbaron sobre su propia huella como resultado de incendios.
     Por lo tanto, después de evaluar la veracidad de la información y la confiabilidad de la fuente, cualquier analista de inteligencia llegaría a la conclusión de que la exactitud de la propia información proporcionada por los agentes del CFR en el Gobierno de los EE.UU. podría ser evaluada como un 5, es decir, poco probable. Nunca antes ni después del 11 de
septiembre de 2001 un rascacielos se ha desplomado en su propia huella como resultado de un fuego.
     Por lo tanto, cualquier evaluación de inteligencia de los sucesos del 11/9/2001 produciría algo cercano a un E5, es decir, información poco probable proveniente de una fuente poco confiable. Por las mismas razones, tomando como base el análisis anterior, los servicios de inteligencia de otros países deben haber evaluado la información sobre los sucesos del 11/ 9/2001 proporcionada por los agentes del CFR en el Gobierno de los EE.UU. como un intento torpe de pasar desinformación disfrazada como verdadera inteligencia. Esto incluye el informe producido por la Comisión oficial que estudió los sucesos — cuyos miembros eran casi todos agentes del CFR.
     Por otra parte, el hecho de que los sucesos del 11 de septiembre del 2001 sirvieron como pretexto para implementar políticas decididas con mucha antelación, es un índice cierto de que fue una operación llevada a cabo por los conspiradores del CFR infiltrados en el gobierno norteamericano. Al igual que el Bogotazo fue usado como pretexto para el comienzo de la Guerra Fría, los sucesos del 11 de septiembre del 2001 fueron el pretexto para justificar el comienzo una guerra interminable contra el terrorismo, que se ha convertido en una guerra contra el pueblo norteamericano y los pueblos del mundo.
     Comenzando con la explosión del acorazado Maine en 1898 en la bahía de La Habana, y terminando con los sucesos del 11 de septiembre del 2001, la política exterior norteamerica-na se ha basado en mentiras creadas por los conspiradores del CFR e implantadas en las mentes de los crédulos ciudadanos por una prensa cómplice. La mentira es el arma más poderosa que usan los gobiernos en todo el mundo para mantener a sus pueblos aterroriza-dos y sometidos. Desafortunadamente, el gobierno norteamericano no es una excepción.

EPÍLOGO
1. Fidel Castro y el 11 de septiembre del 2001
     Fiel a su papel de agente provocador al servicio de los conspiradores del CFR, a fines del año 2000 Castro comenzó a trabajar frenéticamente para crear una fuerte alianza antinorteamericana con algunos países musulmanes de Asia y del Medio Oriente. Las visitas a Cuba de líderes musulmanes, así como las visitas de miembros del gobierno castrista a países musulmanes se incrementaron. En julio del 2001, el Hojjatoleslam Hajj Seyed Hassan
Khomeini, nieto del Ayatollah Khomenei, líder y fundador de la República Islámica de Irán, visitó a Cuba con motivo de la celebración del triunfo de la revolución castrista. Según informes publicados en la prensa oficial cubana, el propio Fidel Castro acompañó a su distinguido huésped durante la celebración.
     En mayo del 2001 Castro dio dado un largo periplo, en el que visitó varios países musulmanes virulentamente antinorteamericanos, entre ellos Argelia, Irán, Malasia, Qatar, Siria y Libia. Irán, Siria y Libia, así como Cuba, Iraq, Corea del Norte y Sudán, han aparecido desde 1993 en el informe anual del Departamento de Estado norteamericano “Patterns of Global Terrorism”. Según este informe,
En 1999 Cuba continuó prestando abrigo a varios terroristas y fugitivos de la justicia. Cuba ha dado refugio a terroristas vascos de la ETA y fugitivos norteamericanos que siguen viviendo en la isla. La Habana también mantiene estrechos lazos con otros estados que fomentan el terrorismo y la insurgencia en América Latina. Dos de las mayores organizacio-nes terroristas de Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y el Ejército Nacional de Liberación (ELN), mantienen una presencia permanente en la isla. A fines de 1999, Cuba auspició una serie de reuniones entre funcionarios del gobierno colombiano y líderes del ELN.
     En Argelia, Castro fue recibido por el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika. Una fuente cercana a la delegación cubana luego comentó en privado que los comunicados oficiales daban la impresión de que muchas más cosas importantes se habían discutido en las reuniones de Castro y Bouteflika que las que reportó la prensa. Los analistas políticos en La Habana mencionaron la posibilidad de que, a pesar de lo que se le informó al publico en Argel, los dos líderes hablaron de su mutuo interés en detener la creciente influencia norteamericana en el mundo.
     A su llegada a Irán, el segundo país visitado en su periplo, Castro no escatimó sus elogios al islamismo Iraní. Poco después, el líder cubano enfatizó que su visita no había tenido que ver con el comercio, sino con la política y la cultura. A su vez, el presidente Iraní Mohamed Khatami afirmó que, “La cooperación entre Irán y Cuba podrá enfrentarse a la hegemonía y la injusticia de la gran arrogancia [de los EE.UU.]”. En un discurso pronunciado en la Universidad de Teherán el 20 de mayo del 2001, Castro vaticinó que “el rey imperialista finalmente será derribado.”
     

 Durante una reunión con Castro, el Líder Supremo Iraní Ayatollah Ali Khamenei le propuso una mayor cooperación Irano-cubana en contra de los EE.UU. Castro expresó su certeza de que, “Hoy día los Estados Unidos es un país extremadamente vulnerable”, y añadió que, “su grandeza puede ser destruida y, si esto ocurre, será un servicio prestado a la humanidad y al propio pueblo norteamericano.”
     Por su parte, Castro añadió que no le tiene miedo a los norteamericanos y que la nación cubana, 40 años después de su revolución, es más fuerte que nunca. “Irán y Cuba”, añadió Castro, “en cooperación uno con otro, pueden hincar a los EE.UU. en sus rodillas. El régimen norteamericano es muy débil, y estamos presenciando esta debilidad desde muy cerca.”
     En su visita a Qatar, Castro fue recibido por el emir Sheik Hamad bin Kalifa Al-Thani, quien había visitado a Cuba en septiembre del 2000. De Qatar Castro voló a Damasco, donde el líder sirio Bashar al-Assad lo recibió en el aeropuerto. Según informes confidenciales, Castro sostuvo conversaciones privadas con el líder sirio, en las que discutieron como fortalecer las relaciones entre ambos países.
     En la siguiente escala de su viaje, Castro visitó Libia, donde fue recibido por el Coronel Muammar al-Qaddafi, quien le mostró a su amigo Fidel la casa que los norteamericanos bombardearon en 1986 y mataron a una de sus hijas. Después de la visita, Castro mencionó que, como en su propio caso, los EE.UU. habían tratado por todos los medios de asesinar a Qaddafi, pero no lo han podido lograr.
     Sin embargo, antes de visitar Siria y Qatar, Castro había hecho una escala en Quala Lumpur, Malasia, para visitar a su amigo Mahatir Mohamad, a quien elogió como un “líder excelente”. Durante esta visita Castro repitió varias veces el mantra que había recientemen-te acuñado, afirmando que es un “gran admirador” de la religión musulmana.
     En un artículo publicado en el 2001, Toby Westerman menciona una conversación confidencial que había tenido con un ex oficial de inteligencia del ejército libanés que ahora vive en los EE.UU. El oficial, que usa el pseudónimo de Jack, se refirió a la Cuba de Castro como un “agente fertilizador” del islamismo radical.
     Hay mucho de cierto en la afirmación de Jack. La evidencia indica que Castro disfruta de su papel de agente fertilizador (o catalizador), y lo ha hecho a la perfección en innumerables ocasiones. No cabe duda de que Castro actuó como agente catalizador en la creación de los movimientos guerrilleros en América Latina. Sin su asesoramiento y ayuda, ni los Sandinis-tas de Nicaragua ni el Movimiento de la Nueva Joya de Granada habrían tomado el poder. Castro también ha sido un elemento catalizador en la organización y el trabajo de muchos grupos terroristas en Europa y en los EE.UU.
     Ciertos autores han mencionado la habilidad de Fidel Castro para convencer a algunos para que hagan las cosas más descabelladas. En 1953 logró convencer a un grupo de hombres malamente armados y sin entrenamiento militar para que lo secundaran en un ataque a un cuartel del ejército. Pero, como no es tonto, a última hora desapareció del lugar y escapó a la matanza que sobrevino. En 1962 se las arregló para convencer a un oficial soviético para que disparara un cohete que derribó un avión U-2 norteamericano.
     En un comunicado oficial fechado el 16 de septiembre del 2001, el gobierno de Gran Caimán informó que tres individuos de nacionalidad afgana habían sido detenidos después de haber ingresado ilegalmente al país con pasaportes falsos pakistaníes. Aunque dijeron haber llegado al país por avión, en realidad lo habían hecho en un barco procedente de Cuba.
     Después del arresto, el gobierno de Gran Caimán publicó una carta que el capitán del barco, Byron Barnett, había enviado a Radio Caimán 13 días antes del ataque a los EE.UU. el 11 de septiembre del 2001. Según Barnett, había escuchado a los tres hombres cuando conversaban con otro individuo. Barnett estaba convencido de que planeaban llevar a cabo un ataque terrorista en los EE.UU. usando aviones comerciales.
2. El Bogotazo y el 11 de septiembre del 2001
     Tan sólo un somero análisis de los trágicos sucesos ocurridos el 11 de septiembre del 2001 evidencia que la metodología seguida fue una copia al carbón de la usada en el Bogotazo en 1948. Por consiguiente, hay que llegar a la conclusión que ambos sucesos fueron planeados y llevados a cabo por el mismo grupo de conspiradores: magnates petroleros, banqueros de Wall Street y otros conspiradores del CFR. La lista de similitudes entre el Bogotazo y los sucesos del 11 de septiembre de 2001 es extensa, y requeriría un extenso tratado para señalarlas en detalle. Sin embargo, tan sólo con citar algunas de éstas es suficiente para probarlo. Veamos:
1. Motivo
Bogotazo: Derrota y fin del enemigo principal: la Alemania nazi. El Bogotazo es usado como pretexto para comenzar la Guerra Fría contra el nuevo enemigo: la Unión Soviética.
11/9/01: Derrumbe y desaparición del enemigo principal: la Unión Soviética. Los ataques del 9 de septiembre del 2001 son usados como pretexto para comenzar la Guerra Contra el Terrorismo contra el nuevo enemigo: los terroristas musulmanes.
2. Uso de cabezas de turco
Bogotazo: Roa Sierra, el asesino de Gaitán, fue tan sólo un cabeza de turco, el chivo expiatorio que cargaría con la culpa del crimen. Dado que Roa no tenía la habilidad ni el entrenamiento para disparar un arma de la forma que lo hizo el asesino, todo indica que él no fue quien asesinó a Gaitán.
11/9/01: Los fanáticos musulmanes, que se afirma pilotaron los aviones que se estrellaron contra los edificios, eran tan sólo los chivos expiatorios que cargarían con la culpa. Dado que este grupo de musulmanes no tenía el entrenamiento y mucho menos la experiencia para pilotar tal tipo de aviones, todo indica que fueron otros quienes estaban en control de los aviones y los dirigieron hacia sus blancos.
3. Uso de candidatos de la Manchuria
Bogotazo: Juan Roa Sierra, el supuesto asesino de Gaitán, presenta muchas de las características de haber sido un candidato de la Manchuria; un individuo hipnóticamente condicionado que, bajo control mental, comete un crimen si tener conciencia de ello.
11/9/01: Varios de los musulmanes que supuestamente secuestraron los aviones que luego se estrellaron contra el Centro de Comercio Mundial y el Pentágono, evidenciaron no tener conciencia plena de lo que en realidad estaban haciendo. Algunos de ellos habían estado viviendo en una base militar norteamericana en el sur de los EE.UU.
4. Advertencias de las agencias de inteligencia son ignoradas
Bogotazo: A pesar de los intentos del General Marshall y otros agentes del CFR por ocultarlo, la rama de inteligencia de la CIA alertó con anterioridad que algo se estaba tramando, pero sus advertencias fueron ignoradas.
11/9/01: Varias agencias de inteligencia, entre ellas los servicios de inteligencia rusos e israelíes, advirtieron con anterioridad a la CIA de que algo grave se estaba tramando en contra de los EE.UU., pero estas advertencia fueron ignoradas.
5. Conocimiento previo de los hechos
Bogotazo: Un diario venezolano publicó la noticia de los disturbios antes de que éstos hubieran estallado.
11/9/01: El día antes de los sucesos, alguien llamó a Willie Brown, el alcalde de San Francisco, y le aconsejó que no viajara en avión ese día. Varios días antes de los sucesos, cierta actividad en los mercados de futuros indicó que alguien sabía que las aerolíneas implicadas iban a tener una súbita caída en el precio de sus acciones. La CIA monitorea cuidadosamente este tipo de actividades, pero en este caso lo ignoró. Un canal de televisión mencionó el derrumbe del edificio número 7 cuando aún el edificio se ve incólume en la pantalla. El edificio se desplomó varios minutos más tarde. Un grupo de los llamados “neo-cons” [neoconservadores, aunque de ideología trotskista] habían creado el Proyecto Para un Nuevo Siglo Norteamericano (Project For a New American Century, PNAC). Uno de sus documentos iniciales menciona la necesidad de un evento catastrófico, tipo Pearl Harbor, que pudieran usar como excusa para convencer al pueblo norteamericano de que aceptara los cambios drásticos que se avecinaban.
6. Creación de pistas falsas
Bogotazo: Castro y del Pino distribuyeron hojas sueltas de contenido comunista en el Teatro Colón, y luego los detectives hallaron literatura marxista en su habitación del hotel Claridge.
11/9/01: El FBI informó que había hallado un ejemplar del Corán en uno de los autos abandonados en el aeropuerto de Boston por los presuntos secuestradores de los aviones. El pasaporte casi intacto de uno de los supuestos secuestradores fue encontrado entre las ruinas pulverizadas de los edificios del Centro de Comercio Mundial (WTC).
7. Edificios destruidos
Bogotazo: Testigos informaron que materiales inflamables habían sido previamente colocados en varios de los edificios que los revoltosos luego destruyeron.
11/9/01: Varios testigos informaron que poderosos explosivos (probablemente termita) habían sido colocados previamente en las torres gemelas del WTC y fueron detonados coincidiendo con los aviones que se estrellaron contra los rascacielos.
8. Técnicas desinformativas
Bogotazo: Falsos informes de radio de tono comunista fueron transmitidos a la población colombiana.
11/9/01: Falsos videos de Osama bin Laden asumiendo la culpa de los ataques fueron mostrados a la población norteamericana.
9. Análisis posterior de los sucesos
Bogotazo: Agentes secretos del CFR en el gobierno norteamericano produjeron un informe en el se culpaba a los comunistas locales y al comunismo internacional por los disturbios.
11/9/01: Una comisión investigadora controlada por agentes del CFR produjo un informe en el que la culpabilidad de los sucesos se le achacó a terroristas musulmanes.
10. Justificación ideológica
Bogotazo: El año previo al Bogotazo, el miembro del CFR George Kennan había publicado un artículo alarmante en Foreign Affairs en el que atizaba el miedo al comunismo y al expansionismo soviético.
11/9/01. En el verano de 1993, el miembro del CFR Samuel Huntington publicó un artículo en Foreign Affairs en el que alertó sobre el creciente peligro de un choque de civilizaciones entre el mundo judeo-cristiano y el musulmán. En 1996, el tema “El peligro del fundamenta-lismo musulmán” fue discutido en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. En 1997, Zbigniew Brzezinski (CFR, Comisión Trilateral), publicó su libro The Grand Chessboard en que alertó sobre la creciente amenaza terrorista musulmana.
11. Comienzo de . . .
Bogotazo: Una larga guerra imposible de ganar contra el comunismo internacional.
11/9/01: Una larga guerra imposible de ganar contra el terrorismo internacional.
12. Beneficiarios directos
Bogotazo: Los magnates petroleros, los banqueros de Wall Street, las corporaciones transnacionales y el complejo militar-industrial norteamericano.
11/9/01: Los magnates petroleros, los banqueros de Wall Street, las corporaciones transnacionales y el complejo militar-industrial norteamericano.
13. Uso de agente provocador
Bogotazo: Fidel Castro visita varios países de América Latina, y recluta incautos para la lucha que se avecina contra el imperialismo norteamericano.
11/9/01. Fidel Castro visita varios países musulmanes, y recluta incautos para la lucha que se avecina contra el imperialismo norteamericano.
14. Objetivo de la operación de guerra psicológica (psiop)
Bogotazo: Aterrorizar a los pueblos latinoamericanos y norteamericano con el miedo al comunismo para que acepten como un mal menor cambios que de otra forma serían inaceptables.
11/9/01: Aterrorizar al pueblo norteamericano con el miedo al terrorismo para que acepte como un mal menor cambios que de otra forma serían inaceptables.
15. Tipo de psiop
Bogotazo: Psiop basada en el principio hegeliano de tesis-antítesis- síntesis, en el que el asesinato de Gaitán y los disturbios jugaron el papel de antítesis de tipo bandera falsa.
11/9/01: Psiop basada en el principio hegeliano de tesis-anti tesis síntesis, en el que los ataques al WTC y al Pentágono jugaron el papel de antítesis de tipo bandera falsa.
16. Resultados a largo plazo
Bogotazo: El período conocido como la Violencia, que redujo las libertades del pueblo colombiano, y la Guerra Fría, que redujo las libertades del pueblo norteamericano.
11/9/01: La llamada Guerra Contra el Terrorismo, que ha reducido enormemente las libertades del pueblo norteamericano y de la mayoría de los pueblos del mundo. La técnica de psiop hegeliana usada en la operación del 11/9/11 ha sido tan exitosa que otros gobiernos también la han usado. Por ejemplo, el ataque “terrorista” que destruyó cuatro trenes en la estación de Atocha en Madrid en 2004 y la alarma de las bombas en el subway de Londres en 2005, presentan todas las características de haber sido operaciones de este tipo.
3. Castro, los conspiradores del CFR y el Armagedón nuclear
     Tal como he mencionado varias veces en este libro, los conspiradores cuyo plan es implantar el Nuevo Orden Mundial están convencidos de que hay un exceso de población en este planeta. También creen que nosotros, es decir, usted y yo, somos comensales inútiles que consumimos los recursos naturales del planeta que, por ley natural, les pertenecen a ellos, la élite secreta que desde las sombras controla el planeta. Por consiguiente, están plenamente convencidos de que es necesario eliminar no menos del 85 por ciento de los habitantes del planeta y reducir los afortunados sobrevivientes a niveles económicos preindustriales.
     No obstante, el tan cacareado Nuevo Orden Mundial que estos conspiradores se esfuerzan en implantar no tiene mucho de nuevo. Es una vuelta al feudalismo medieval, donde tan sólo dos clases sociales tienen cabida: los  ultra poderosos y ricos señores feudales y los infra pobres siervos de la gleba. El nuevo aporte tan sólo consiste en el uso de modernas tecnologías sofisticadas de vigilancia y control, incluido el control mental, para mantener un férreo yugo en el cuello de los siervos.
     Pero, al contrario del feudalismo, que consistía en una serie de reinos aislados en continua guerra entre sí, el Nuevo Orden Mundial se basa en la eliminación de los estados soberanos independientes, fusionados en una alianza tipo Unión Europea, pero bajo el control de un gobierno central global. Y, ¿quién controlará ese gobierno central global? Por supuesto, nuestros nuevos amos. Los mismos que lo están imponiendo desde las sombras:
los magnates petroleros, los banqueros internacionales y los ejecutivos de las corporación-es transnacionales.
     La destrucción de la base industrial de los países avanzados ya ha comenzado y se hace evidente, en especial en países como los EE.UU. y los de la Unión Europea. El objetivo real de la presente crisis económica mundial, que los conspiradores han creado artificialmente, es reducir las masas del pueblo a niveles de consumo preindustriales. La amplia difusión de
teorías sin base científica real, tales como el “calentamiento global”, luego transformada en “cambio climático”, y el miedo irracional al bióxido de carbono, un gas necesario para la vida en el planeta, tiene como objetivo lavarle el cerebro a las masas para que acepten voluntariamente y sin rebelarse la conversión a siervos medievales viviendo en la mayor miseria.
     Los planes de reducción de la población se han manifestado no sólo en la promoción sistemática del aborto y el homosexualismo, sino también en el envenenamiento del agua, la atmósfera y la comida, así como en la creación de virus que transmiten enfermedades letales. No obstante, los seres humanos hemos probado ser extremadamente resistentes
y no les ha sido fácil lograr su objetivo de eliminar el 85 por ciento de la población del planeta. Por consiguiente, todo indica que, tal como han expresado claramente, piensan recurrir a la herramienta eugénica más eficiente que los seres humanos han inventado: la guerra.
     Durante muchos años, algunas personas han mencionado la existencia de un gobierno invisible que controla realmente los EE.UU. Por supuesto, los medios de comunicación repiten una y otra vez que no existe tal entelequia y que quienes lo afirman son un montón de chiflados. No obstante, en el 2002 David Rockefeller lo reconoció oficialmente en sus Memorias.
     Según David,
Por más de un siglo los extremistas ideológicos a ambos extremos del espectro político se han valido de algunos incidentes bien conocidos, tales como mi entrevista con Castro, para atacar a la familia Rockefeller por la gran influencia que, según ellos, ejercemos sobre las instituciones políticas y económicas de los EE.UU. Algunos hasta creen que somos parte de una conspiración secreta que trabaja en contra de los mejores intereses de los EE.UU., y nos caracterizan a mi familia y a mi como “internacionalistas” que conspiramos con otros alrededor del mundo para crear una estructura económica y política mundial más integrada — global, si se quiere.
Bien, si esa es la acusación, confieso que soy culpable, y me siento muy orgulloso de serlo.
     Ahora, sin embargo, es oficial. A comienzos del 2012, el Gobierno de los EE.UU. declaró oficialmente que éste era el momento adecuado para atacar a Irán. Cuando digo “el Gobierno de los EE.UU.”, no me refiero a ese grupo de títeres corruptos que son los políticos en Washington D.C., sino al verdadero gobierno de los EE.UU., el gobierno invisible que controla desde las sombras la política de ese país.
     El número de enero-febrero del 2012 de la revista Foreign Affairs, órgano oficial del Consejo de Relaciones Exteriores, publicó un artículo de Matthew Kroenig con el sugerente título “Es hora de atacar a Irán. ¿Por qué un ataque es la opción menos mala?”. Kroenig es uno de los nuevos y ambiciosos psicópatas cuidadosamente cultivados por los conspiradores sociópatas del CFR como sustitutos de los Kissingers, Brzezinkis y Cheneys
que ya se han vuelto demasiado viejos.
     De acuerdo con Kroenig, “los escépticos de la acción militar no aprecian el verdadero peligro que un Irán con armas nucleares representaría para los intereses de los EE.UU.” En la jerga de los conspiradores del CFR, “los intereses de los EE.UU.” en realidad significa los intereses de los banqueros de Wall Street, los magnates petroleros y las corporaciones transnacionales. Pero los conspiradores están conscientes de que Rusia y China probablemente no presenciarían con los brazos cruzados un ataque directo de los EE.UU. contra Irán. Por consiguiente, hay que concluir que el verdadero objetivo de los conspirado-res ya no es la guerra por el petróleo y la rapiña de los recursos naturales, sino una guerra cuyo objetivo es la destrucción de la mayor parte del planeta.
     Tal parece que los dementes asesinos del CFR han finalmente decidido recurrir a la mejor herramienta eugénica de eliminación masiva de población que su dinero puede comprar: la guerra nuclear total. En realidad, los Rockefellers y sus secuaces en el CFR se han estado preparando para esta eventualidad desde mediados del siglo pasado y al parecer ahora han
llegado a la conclusión de que en estos momentos las condiciones son propicias para provocar un holocausto nuclear que finalmente los liberará de nosotros, los “comensales inútiles”. Eso les permitirá disfrutar plenamente de los recursos naturales del planeta que, según ellos, les pertenecen por ley natural. Porque, créanlo o no, los dementes eugenecis-tas del CFR tienen planes para sobrevivir el holocausto nuclear que piensan crear.
     A principios de los años sesenta, Nelson Rockefeller, en esos momentos Gobernador del Estado de New York, desató una frenética campaña publicitaria que consistía en venderle al pueblo norteamericano la idea de construir refugios atómicos en todos los edificios del país. Las escuelas públicas norteamericanas implementaron ejercicios en los que los escolares se escondían debajo sus pupitres en preparación para un próximo ataque nuclear.
     Millones de estadounidenses vieron en 1960 las fotografías en la revista Life del goberna-dor Nelson Rockefeller, un defensor mesiánico de los refugios atómicos, sentado en la maqueta de un refugio atómico que pensaba construir en uno de sus bancos en New York. Incluso intentó, sin éxito, aprobar una ley que habría requerido que cada residente de New York construyera un refugio atómico para toda la familia.
     En noviembre de 1961, la revista Fortune publicó un artículo en el que se esbozaban los planes de Nelson Rockefeller, Edward Teller, Herman Kahn y otros “futurólogos” norteameri-canos miembros del CFR, para la construcción de una enorme red de refugios atómicos de hormigón armado en todos los Estados Unidos. Estos refugios tendrían cabida para millones de personas en caso de guerra nuclear.19 Por esa época los Rockefellers construyeron un enorme búnker subterráneo debajo de Iron Mountain, cerca del río Hudson, para ser utilizado como un refugio de emergencia en caso de un ataque nuclear. El bunker es también la sede de emergencia para Shell, Manufacturers Hanover y Standard Oil de Nueva Jersey, así como otras firmas de Wall Street y varias corporaciones multinacionales
     Al parecer Nelson Rockefeller estaba totalmente obsesionado con los refugios nucleares. Después de una visita a la India en 1961, el Primer Ministro Jawaharlal Nehru le comentó a algunos amigos, “El gobernador Rockefeller es un hombre muy extraño. Solamente quiere hablar de refugios atómicos”.
     Nehru no estaba equivocado. Después de que Nelson Rockefeller se convirtió en el gobernador de Nueva York, ordenó que se construyera, y lo pagó con su propio dinero, un refugio nuclear en la Mansión Ejecutiva, otro para su edificio de apartamentos en la Quinta Avenida en Manhattan, así como uno de los que he mencionado anteriormente en la finca de los Rockefellers en las colinas de Pocantico al norte de New York. Asimismo, ordenó construir un refugio nuclear gigantesco en Albany, la capital del Estado de New York, para una sede alterna del gobierno en caso de ataque nuclear. Estos refugios se mantenían listos en todo momento, con comida enlatada y agua reemplazados periódicamente para garantizar su frescura.
     El refugio de Albany era en realidad un búnker diseñado para resistir una explosión nuclear directa y sus residuos radiactivos, y estaba conectado con el sistema de alerta de NORAD a través de una sofisticada configuración de comunicaciones en segundo lugar solamente a los utilizados por el Pentágono.
     Más recientemente, el 5 de julio de 2010, los medios de comunicación estatales de Cuba publicaron la predicción de Fidel Castro de que la guerra nuclear pronto iba a estallar como resultado de un conflicto de EE.UU. con Irán. Unos días más tarde, un feliz y sonriente Castro explicó con mayor detalle su predicción en una entrevista grabada al aire el 12 de julio en la televisión cubana.
     Según Castro, la guerra nuclear podría estallar si los EE.UU. trataba de imponer militarmente sanciones contra Irán por su programa nuclear. “Cuando comiencen la guerra, no puede dejar de ser nuclear”, dijo. “Creo que el peligro de una guerra está aumentando mucho. Están jugando con fuego”. El 6 de agosto de 2010, Castro mencionó el tema de nuevo cuando, en un discurso ante el Parlamento cubano, hipócritamente le hizo un llamamiento al presidente Obama para que evitara una guerra nuclear global. Y digo hipócritamente porque, contrariamente a lo que sus menciones de guerra nuclear parecerían indicar, en varias ocasiones Castro ha tratado de empujar al mundo a una conflagración nuclear.
     El 3 de octubre de 1962, tan sólo unos días antes de la crisis de los cohetes, Castro envió un grupo de sus agentes secretos a los EE.UU. en una misión clave. Esta consistía en llevar a cabo actos terroristas en New York. Estos actos incluían colocar bombas en la Estatua de la Libertad, la tienda por departamento Macy’s, la estación central de ferrocarriles y la de los autobuses en la calle 42, así como la voladura de algunas refinerías en la costa en Linden, New Jersey.
     Afortunadamente, el FBI descubrió el complot y detuvo a los participantes. De haberse llevado a cabo los planes en esos momentos en que la crisis mantenía a ambas partes con el dedo en el botón nuclear, los ataques podrían haberse interpretado como el preámbulo a un ataque nuclear soviéticos y provocado una respuesta devastadora.
     Pero el fracaso de la misión no hizo que Castro desistiera de sus planes de empujar al mundo a un conflicto nuclear. Pocos días después, el 14 de octubre de 1962, Castro se las arregló para que sus tropas ocuparan una base soviética de cohetes antiaéreos y derribaran un avión U-2 norteamericano sobre la parte oriental de Cuba. Pero Kennedy no cayó en la trampa, e ignoró la provocación.
     Finalmente, al ver que sus esfuerzos había sido infructuosos, tarde en la noche del 26 de octubre de 1962, durante los más álgidos momentos de la crisis de los cohetes, Castro le envió un largo mensaje al Primer Ministro soviético Nikita Jrushchov, en el que le pedía que lanzara un ataque nuclear preventivo contra los Estados Unidos. Por suerte, Jrushchov ignoró el pedido, y se asustó tanto con la solicitud de su aliado demente que decidió llegar a un acuerdo con Kennedy.
     Por otra parte, teniendo en cuenta el hecho de que la mayoría de las predicciones de Castro se han convertido en realidad, sus varias menciones de una inminente guerra nuclear deben ser motivo suficiente para alarmarse.
     ¿Es Castro un nuevo Nostradamus; un vidente que tiene la capacidad de predecir el futuro? En realidad no. Lo que Castro tiene es un canal de comunicación directo con personas poderosas que tienen la capacidad de alterar y cambiar el futuro de la humanidad de acuerdo a su voluntad. Prueba de ello es que la mayoría de las cosas que Castro ha pronosticado se han materializado gracias a los esfuerzos de miembros del CFR infiltrados en el gobierno de los EE.UU.
     Como ya he mencionado anteriormente, dos de los sueños más preciados de los Rockefellers son la reducción drástica de la población y la desindustrialización. En eso precisamente consiste el Nuevo Orden Mundial. Por lo tanto, todo indica que los Rockefellers y sus socios criminales del CFR han llegado a la conclusión de que la forma más eficiente de convertir su sueño en realidad es por medio de un Armagedón nuclear. Por
supuesto, se están preparando seriamente para sobrevivirlo.
     Desde el comienzo del presente siglo XXI, este selecto grupo de sociópatas ha estado frenéticamente comprando grandes extensiones de tierra en la Patagonia, la región más austral de Chile y Argentina. Al parecer, han llegado a la conclusión de que esta apartada región del planeta es el mejor lugar para sobrevivir un Armagedón nuclear que destruirá la mayor parte del hemisferio norte. Entre los billonarios eugenesistas que han comprado tierras en la Patagonia están los Rockefellers, Ted Turner, Bill Gates, Paul Allen, Fred Smith, George Soros, Warren Buffet, los Bush, los Castro, Carlo y Luciano Benetton, Daniel Lerner, Joseph Lewis, Lay Ward y Henry Paulson, tan sólo para nombrar unos pocos. Por su parte, desde hace varios años altos miembros de la élite castrista han estado comprando propiedades en Chile, entre ellos Fidel Castro Díaz-Balart, el hijo mayor de Fidel Castro, y varios de los hijos de Castro con su nueva esposa.
     En realidad, la idea no es nueva. Patagonia fue la región elegida por los jerarcas nazis para escapar de la justicia tras la derrota de Alemania. Por lo tanto, no es una sorpresa que los nazis norteamericanos, algunos de los cuales ayudaron a escapar a sus amigos criminales después de la derrota de Alemania, hayan elegido la Patagonia para sobrevivir.














APÉNDICE
     Según el Diccionario de Términos Militares del estado Mayor norteamericano, la inteligen-cia es el producto final resultante de la recolección, procesamiento, integración, análisis e interpretación de la información disponible. De hecho, la definición oficial del término “inteli-gencia” aceptado por los servicios de inteligencia estadounidenses es “información que ha sido evaluada”.
     En un informe dirigido en 1955 al Gobierno de los EE.UU., la Comisión Herbert Hoover, un grupo de estudio del Congreso norteamericano dedicado a analizar actividades de inteligen-cia, concluyó que: “Inteligencia es lo tiene que ver con todas las cosas que se deben conocer antes de iniciar un curso de acción”.  Una definición similar la había dado un verdadero experto en la materia hace más de 2000 años. Según Sun Tzu, “La razón por la cual el príncipe ilustrado y el sabio general siempre logran vencer al enemigo es debido a su presciencia”.
     Por lo tanto, a pesar de que el término inteligencia comprende algo mucho más complejo, podemos aceptar la definición más corta de que inteligencia es tan sólo información después de que ha sido debidamente evaluada.
     Aunque la definición de inteligencia es muy simple y directa, la mayoría de los autores que tratan el tema la confunden. Algunos de ellos utilizan los términos información e inteligencia como sinónimos, cuando es obvio que no lo son. Otros, incluso han utilizado el término “inteligencia en bruto” como sinónimo de información, pero, como veremos más adelante, contrariamente a la información (que puede contener información errónea y desinformación), la inteligencia es un producto muy elaborado, y en ella no hay nada “en bruto”.
     Los servicios de inteligencia norteamericanos usan una clasificación convencional para determinar el grado de credibilidad, confiabilidad, importancia y precisión de una información. Los servicios de inteligencia de otros países usan clasificaciones similares. Este análisis se basa tanto en el estudio de la fuente como en el de la información en sí misma. El sistema es relativamente simple.
1. La evaluación de la información
     Según un manual secreto de la CIA sin fecha de publicación, la evaluación de la informa-ción, también llamada valoración o validación, tiene que ver con el análisis de una informa-ción específica en términos de credibilidad, veracidad, exactitud y pertinencia, y el uso de esta información una vez que ésta se convierte en inteligencia. La evaluación o valoración de la información se logra en varias etapas y se indica mediante un sistema convencional de letras y números.
     Confiabilidad de la fuente Veracidad de la información
A. Totalmente confiable                                              1. Confirmada por otras fuentes confiables
B. Generalmente confiable                                        2. Probablemente cierta
C. Aceptablemente confiable                                   3. Posiblemente cierta
D. Generalmente no confiable                                  4. Dudosa
E. Poco confiable                                                           5. Poco probable
F. Imposible de verificar                                              6. Imposible de verificar
     Como se puede apreciar, la evaluación de la información tiene que ver simultáneamente tanto con la veracidad de la información en sí misma — un largo proceso que implica verificar meticulosamente la nueva información y cómo ésta se integra a información existente que ha sido verificada — como con la confiablidad de la fuente que suministra la información. Ambos aspectos deben ser considerados independientemente, porque la confiabilidad de la fuente por sí sola no garantiza que la información sea cierta, ni la veracidad de la información por sí sola garantiza que la fuente sea confiable. Sin embargo, por lo general la mayoría de la gente, inclusive los oficiales de inteligencia, tienden a creer lo que sospechan o esperan que sea cierto.
     Debe enfatizarse que ambas evaluaciones deben ser completamente independientes una de otra, lo que se indica de acuerdo al sistema que se muestra más arriba. Por ejemplo, una información considerada “probablemente cierta”, proveniente de una fuente “generalmente confiable:, se designaría como “B2”.
     Como se infiere, los analistas de inteligencia se asemejan a los meteorólogos en que nunca afirman o niegan algo categóricamente, sino que tan sólo emiten criterios de probabilidades de que algo sea cierto o no.
     Por ejemplo, la información sobre los sucesos del Bogotazo que Fidel Castro le proporcionó a Arturo Alape podría clasificarse como “E4”, es decir, una información dudosa proveniente de una fuente poco confiable.
     Muchos aspectos se toman en consideración al evaluar la confiabilidad de la fuente: ¿El agente vio u oyó la información con sus propios ojos y oídos o a través de otras fuentes? ¿Cuál era su acceso a esas fuentes? ¿El agente se caracteriza por decir siempre la verdad o tiende a mentir o a exagerar? ¿Es un buen observador? ¿Tiene buena memoria? ¿Es riguroso en la verificación o transcripción de sus datos?
     Hay que tener en cuenta que la autoridad de una fuente es algo muy relativo. Una fuente de gran autoridad puede producir información confiable, pero el oficial de inteligencia siempre debe preguntarse a sí mismo, ¿por qué?, ¿cuál es su motivación? Cuanto mayor sea la autoridad de la fuente, mayor será la posibilidad de que pueda estar prejuiciada o que haya sido comprometida y, por tanto, mayor es el peligro de desinformación.
     Fuentes muy fidedignas de gobiernos totalitarios no siempre dicen la verdad, pero fuentes muy fidedignas de países democráticos tampoco suelen ser muy confiables. Por ejemplo, existe evidencia de que la CIA ha estado involucrada en el reclutamiento de profesores y alumnos en las universidades norteamericanas más prestigiosas y de periodistas en los medios de comunicación estadounidenses más influyentes. Además, hay sospechas de que la KGB, el Mossad, e incluso los servicios de inteligencia cubanos, entre otros, han hecho un buen trabajo penetrando las universidades y los medios de comunicación norteamericanos.
     Desde el punto de vista de la inteligencia y el espionaje, un documento robado al enemigo es más valioso que un secreto ofrecido gratuitamente por cualquier fuente, ya que el robado disminuye, aunque no elimina totalmente, el riesgo de que sea información deliberadamente engañosa.
     También hay que cuestionar la fuente, incluso aquella cuya buena fe no admite dudas. El peligro que confrontan los servicios de inteligencia, como la mayoría de los investigadores, es creer lo que quieren creer, un problema que ha afectado a todos los servicios de inteligencia del mundo en un momento u otro. El problema del prejuicio del evaluador es inevitable en la inteligencia, y se extiende incluso a la información más completa proveniente de las fuentes más confiables.
     El prejuicio en la evaluación de la información no puede ser totalmente eliminado en un servicio de inteligencia y, sobre todo, en los altos círculos gubernamentales, y se acrecienta con la creación de evaluadores que evalúen a los evaluadores. Dentro de los servicios de inteligencia, la única salvaguardia eficaz radica en la competencia individual y la calidad de sus miembros, así como en su honestidad intelectual y valentía personal para hacer frente a las presiones de arriba.
     Siempre hay que tener en cuenta que ninguna fuente puede ser considerada como infalible y que ningún elemento de información puede aceptarse como totalmente exacto. En cualquier caso, las posibilidades de error, mala interpretación, incomprensión y engaño son demasiado altas para confiar ciegamente en ningún tipo de información.
      Los súper patriotas, los doctrinarios, los historiadores de la corte, los trepadores burocráticos, las personas de visión provincial y, sobre todo, los oportunistas, son peligros potenciales para la correcta evaluación de la información. La perspectiva, la perspicacia, la experiencia de mundo, un punto de vista filosófico, el conocimiento y el sentido de la historia, y quizás hasta un poco de escepticismo y sentido del humor, son las cualidades de
un analista de inteligencia que reducen al mínimo el error en su interpretación y evaluación de la información.
2. Evaluación de los sucesos del 11 de septiembre del 2001
     Para evaluar adecuadamente los eventos del 11/9/2001, hay que tener en cuenta que toda la información inicial de los sucesos que recibió el pueblo norteamericano salió de una sola fuente: el gobierno estadounidense. Con la única excepción de la congresista Cynthia McKinney, quien desde el principio puso en duda la versión de los acontecimientos ofrecida por el gobierno de los EE.UU., nadie en los dos partidos principales la cuestionó.
     Sin embargo, el Gobierno de los EE.UU., al igual que todos los gobiernos del mundo, está compuesto de políticos y los políticos nunca han sido una fuente de información veraz. Por otra parte, es un hecho probado que en la actualidad el Gobierno de los EE.UU. ha caído completamente bajo el control de los conspiradores del CFR, cuyo objetivo han expresado
abiertamente en muchas ocasiones: la destrucción de los EE.UU. como un país soberano y la creación de un Nuevo Orden Mundial. Por tanto, voy a evaluar la única fuente de la información sobre los sucesos del 11 de septiembre de 2001, es decir, agentes secretos del CFR infiltrados en el gobierno de los EE.UU., con una E: Poco confiable.
     Ahora evaluaremos la exactitud de la información en sí misma. La característica principal de la información veraz es que encaja perfectamente con información previa que ha demostrado ser cierta. Por supuesto, hay una primera vez para todo, y el hecho de que algo nunca haya sucedido no es una prueba segura de que no ocurra algún día. Pero una información que constituye una excepción a la regla debe ser evaluada con mucho más cuidado que una que representa otra más en una serie de hechos similares.
     La evaluación de la información en sí misma es un proceso relacionado con un chequeo contra la inteligencia ya en mano acerca de sucesos similares ocurridos antes del que estamos evaluando, así como una conjetura en cuanto a la exactitud de la información relacionada con el suceso sobre la base de lo bien o lo mal que encaja con esta inteligencia anterior.
     Sin embargo, en el análisis de los acontecimientos históricos tenemos la ventaja de que podemos añadir a la evaluación de la información no sólo la existencia (o no existencia) de sucesos similares que ocurrieron antes del suceso que estamos evaluando, sino también la existencia (o no existencia) de sucesos similares que han ocurrido después del suceso en cuestión.
     En el caso de los sucesos del 11/9/2001, la evidencia muestra, en primer lugar, que nunca antes de esa fecha un rascacielos con o sin estructura de acero se había derrumbado como consecuencia de un fuego de cualquier tipo. Por ejemplo, el 28 de julio de 1945, un bombar-dero B-25 de dos motores perdió su ruta en la niebla y se estrelló contra los pisos 78, 79 y 80 del edificio Empire State, en ese momento el rascacielos más alto de la ciudad de New York. Sin embargo, a pesar de que el fuego se extendió por varios pisos y los bomberos tuvieron que luchar por varias horas para extinguirlo, el edificio no se derrumbó.
     Por otra parte, la evidencia demuestra que, más de diez años después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, ningún rascacielos se ha desplomado como resultado de un incendio. Los ejemplos abundan. En octubre del 2004 un violento fuego se desató en uno de los rascacielos más altos de Caracas. A pesar de que el fuego destruyó 20 de los pisos superiores, el edificio no se desplomó. En febrero del 2005 un violento fuego se desató en un rascacielos de Madrid. Los bomberos estuvieron más de un día luchando por apagar el
fuego, que consumió totalmente los 30 pisos superiores. No obstante, el edificio no se desplomó. En noviembre del 2010 un edificio de apartamentos de 28 pisos en Shanghai, China, fue totalmente consumido por el fuego. Pero la estructura permaneció incólume y el edificio no se derrumbó. En abril del 2012, el rascacielos en construcción de la Federación Rusa en Moscú fue presa de un violento incendio que consumió gran parte de los pisos superiores. No obstante, los bomberos pudieron controlar el fuego. El edificio no se desplomó.
     En segundo lugar, nunca, antes o después del 11 de septiembre del 2001, un rascacielos, con estructura de acero o sin ella, se ha derrumbado sobre su propia huella. La evidencia muestra que nunca un edificio se ha desplomado en su propia huella salvo como resultado de una demolición controlada. Se han dado algunos casos en que edificios altos se han desplomado como resultado de terremotos o fallas en su construcción, pero siempre se desploman irregularmente, y causan daños en otros edificios a su alrededor.
     Esta es precisamente la razón por la que las empresas que realizan demoliciones controladas cobran grandes sumas de dinero por hacer su trabajo altamente especializado.
Si los edificios, especialmente edificios altos con una estructura de acero, normalmente se desplomaran en su propia huella al ser demolidos, el trabajo de estas empresas sería superfluo, pero no lo es. Sin embargo, los agentes del CFR en el gobierno de EE.UU. nos quieren hacer creer que, excepcionalmente, el 11 de septiembre del 2001, no uno, o dos, sino tres rascacielos con estructura de acero se derrumbaron sobre su propia huella como resultado de incendios.
     Por lo tanto, después de evaluar la veracidad de la información y la confiabilidad de la fuente, cualquier analista de inteligencia llegaría a la conclusión de que la exactitud de la propia información proporcionada por los agentes del CFR en el Gobierno de los EE.UU. podría ser evaluada como un 5, es decir, poco probable. Nunca antes ni después del 11 de
septiembre de 2001 un rascacielos se ha desplomado en su propia huella como resultado de un fuego.
     Por lo tanto, cualquier evaluación de inteligencia de los sucesos del 11/9/2001 produciría algo cercano a un E5, es decir, información poco probable proveniente de una fuente poco confiable. Por las mismas razones, tomando como base el análisis anterior, los servicios de inteligencia de otros países deben haber evaluado la información sobre los sucesos del 11/ 9/2001 proporcionada por los agentes del CFR en el Gobierno de los EE.UU. como un intento torpe de pasar desinformación disfrazada como verdadera inteligencia. Esto incluye el informe producido por la Comisión oficial que estudió los sucesos — cuyos miembros eran casi todos agentes del CFR.
     Por otra parte, el hecho de que los sucesos del 11 de septiembre del 2001 sirvieron como pretexto para implementar políticas decididas con mucha antelación, es un índice cierto de que fue una operación llevada a cabo por los conspiradores del CFR infiltrados en el gobierno norteamericano. Al igual que el Bogotazo fue usado como pretexto para el comienzo de la Guerra Fría, los sucesos del 11 de septiembre del 2001 fueron el pretexto para justificar el comienzo una guerra interminable contra el terrorismo, que se ha convertido en una guerra contra el pueblo norteamericano y los pueblos del mundo.
     Comenzando con la explosión del acorazado Maine en 1898 en la bahía de La Habana, y terminando con los sucesos del 11 de septiembre del 2001, la política exterior norteamerica-na se ha basado en mentiras creadas por los conspiradores del CFR e implantadas en las mentes de los crédulos ciudadanos por una prensa cómplice. La mentira es el arma más poderosa que usan los gobiernos en todo el mundo para mantener a sus pueblos aterroriza-dos y sometidos. Desafortunadamente, el gobierno norteamericano no es una excepción.