lunes, 30 de mayo de 2016

Boletin 58 - octubre 2004 - "La Corte de la suprema indignidad", "Como se paraliza la República" y "Estar presentes".


Significado de la palabra:

OTROSÍ. (Del lat. alterum, otro, y sic, así.) adv. c. Demás de esto, además. Ú. por lo común en lenguaje forense. Il m. Der. Cada una de las peticiones que se ponen después de la principal.

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Boletin 58 - octubre 2004 - "La Corte de la suprema indignidad", "Como se paraliza la República" y "Estar presentes".

"OTROSÍ" Nro. 58 – octubre del 2004
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Indice con links directos:
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El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia (¿), referente a la indemnización obligatoria para todos aquellos que se exilaron después de 1976, no resiste el menor análisis sensato. Es arbitrario, discriminatorio, tendencioso e ilegal, es decir que reúne todos los requisitos como para que el tribunal que lo dictó sea sometido al juicio político previsto para los jueces que no saben administrar justicia o que caen en flagrante incumplimiento de los deberes de su cargo. Que es lo que pretendemos desde estas páginas. No podemos dejar de angustiarnos como ciudadanos cuyos destinos están en manos de estos ideólogos trepados a las escalinatas de los tribunales (tribunales desquiciados, es verdad, pero con poder para imponer sus pareceres).
La sentencia fue dictada por unanimidad lo que nos lleva ante todo a una conclusión que pone en juego la honorabilidad de estos magistrados. Está claro que de Zaffaroni no se podía esperar algo distinto no sólo –y no tanto- porque su procedencia doctrinaria (o, mejor dicho, ideológica) hacía previsibles pronunciamientos de esta naturaleza y tenor sino porque está en humillante sintonía con los requerimientos del poder político que para algo lo designó.-

Boletin 57 - septiembre 2004 - "La nueva revolución", "Las FARC están aca" y ¿De que terrorismo habla?

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Boletin 57 - septiembre 2004 - "La nueva revolución", "Las FARC están aca" y ¿De que terrorismo habla?

"OTROSÍ" Nro. 57 – septiembre del 2004
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Los piquetes no son movimientos inocentes así como no son espontáneos. Habría que incursionar en la política menuda para comprender algo de su significado y entonces contemplaríamos los bastardos intereses y las perversas intenciones que se mueven detrás de estas algazaras más espectaculares que numerosas.; y algo también sobre estas organizaciones que han hecho de la trasgresión por la trasgresión misma, un estilo y una metodología. Apuntemos, simplemente, que su presencia en las ciudades argentinas, aparte de su significación pre-revolucionaria que aquí denunciamos, está poniendo de relieve la clausura del desgastado y pervertido sistema institucional argentino que permite este tipo de manifestaciones precisamente por la obstrucción de sus vías naturales. Sin embargo no es este aspecto, si se quiere relativamente secundario aunque no por ello menos irritante, el que debe ahora llamarnos la atención ni alarmarnos, más allá del obvio y comprensible fastidio que provoca ese continuo y sistemático reclamo que altera nuestra vida cotidiana y nuestra actividad habitual, lesionando –en el marco de la más insólita impunidad- los derechos del ciudadano que quiere trabajar y transitar con la normalidad que se puede esperar de la civilización.-

Boletin 56 - agosto 2004 - "Se consumó la entrega de la ESMA", "El cónsul se enoja" y "La Carlotto cuida su escenario"


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OTROSÍ. (Del lat. alterum, otro, y sic, así.) adv. c. Demás de esto, además. Ú. por lo común en lenguaje forense. Il m. Der. Cada una de las peticiones que se ponen después de la principal.

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Boletin 56 - agosto 2004 - "Se consumó la entrega de la ESMA", "El cónsul se enoja" y "La Carlotto cuida su escenario"

"OTROSÍ" Nro. 56 – agosto del 2004
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Por previsible amplia mayoría la legislatura porteña aprobó el traspaso de los 11.000 mts2. que pertenecieron a la ESMA a la ciudad de Buenos Aires; graciosa concesión realizada por la nación al Estado de Buenos Aires pero, en la práctica tan graciosa donación fue a las Madres, Abuelas, CELS y demás espantajos de los "derechos humanos".
Fue el fin de una comedia y el comienzo de una tragedia. Porque, si bien el almirante Godoy y sus hiper adictos altos jefes navales pueden felicitarse mutuamente y refregarse las manos - han cumplido con la obediencia debida al más alto precio, el del propio honor y el de la fuerza - dando tan amplia satisfacción a sus enemigos de ayer (y aunque ellos no lo sepan ni lo crean, a los de hoy), han hecho más, han producido, si cabe, un efecto más devastador que el previsto en un primer momento. Con la entrega de esos terrenos –tan valiosos por más de un motivo, en especial por su alta cotización ética- no sólo formalizaron y, por así decirlo, graficaron la rendición anunciada el gris 3 de marzo pasado sino que, lisa y llanamente, ilegitimaron la guerra antisubversiva y, consecuentemente, legitimaron la subversiva de un modo que ni el más comprometido y radicalizado miembro del gobierno pudo en sus mejores sueños, imaginar.-.

Los Deicidas de Edom 3 - La Casa de Rothschild - El Edom Moderno (Parte 15 de 15)

En esta tercera parte abordamos con fechas y hechos concretos, en una cronología histórica desde el año 1743, las obras de la más importante dinastía familiar de la Sinagoga de Satanás en nuestros días, el todopoderoso imperio financiero de la Casa de Rothschild, que proyectó y financió enteramente la creación del Estado de Israel y lleva las riendas del establecimiento del Nuevo Orden Global edomita. Un programa fundamental para entender el estado del mundo actual.
Más información sobre esta Sinagoga de Satanás en nuestro programa "Los Masones, Enemigos de Cristo y su Santa Iglesia" 

Los Deicidas de Edom 3 - La Casa de Rothschild - El Edom Moderno (Parte 14 de 15)

En esta tercera parte abordamos con fechas y hechos concretos, en una cronología histórica desde el año 1743, las obras de la más importante dinastía familiar de la Sinagoga de Satanás en nuestros días, el todopoderoso imperio financiero de la Casa de Rothschild, que proyectó y financió enteramente la creación del Estado de Israel y lleva las riendas del establecimiento del Nuevo Orden Global edomita. Un programa fundamental para entender el estado del mundo actual.
Más información sobre esta Sinagoga de Satanás en nuestro programa "Los Masones, Enemigos de Cristo y su Santa Iglesia" 

Los Deicidas de Edom 3 - La Casa de Rothschild - El Edom Moderno (Parte 13 de 15)

En esta tercera parte abordamos con fechas y hechos concretos, en una cronología histórica desde el año 1743, las obras de la más importante dinastía familiar de la Sinagoga de Satanás en nuestros días, el todopoderoso imperio financiero de la Casa de Rothschild, que proyectó y financió enteramente la creación del Estado de Israel y lleva las riendas del establecimiento del Nuevo Orden Global edomita. Un programa fundamental para entender el estado del mundo actual.
Más información sobre esta Sinagoga de Satanás en nuestro programa "Los Masones, Enemigos de Cristo y su Santa Iglesia"

domingo, 29 de mayo de 2016

NUEVO ORDEN MUNDIAL


CAPÍTULO I


LOS CIMIENTOS DEL EDIFICIO: DE LOS ALBORES A LA CONSOLIDACIÓN


I.1. MERCADERES DEL MEDIEVO Y MAGNATES RENACENTISTAS


Ya en una fase tan temprana de la alta Edad Media como el siglo sexto, Gregorio de Tours narra que, con motivo de la entrada del rey Gontran en Orleans, acaecida el año 585, el monarca fue aclamado por la muchedumbre "en latín y en la lengua de los sirios". Poco después, en el 591, el rey Clotario concedía la sede episcopal de París a un acaudalado mercader sirio, tras el oportuno desembolso por parte de éste de una importante suma pecuniaria. No obstante, la numerosa presencia de mercaderes y negociantes sirios en la Europa medieval desapareció casi por completo, y por causas escasamente conocidas, hacia principios del siglo IX, momento a partir del cual su lugar sería ocupado por sus principales competidores, los comerciantes judíos.
Durante los cinco siglos siguientes, la trayectoria de los mercaderes israelitas en territorio europeo se verá envuelta en una compleja sucesión de éxitos económicos y de vicisitudes políticas de muy diverso signo. Duramente tratados por varios monarcas visigodos y burgundios, su momento de mayor esplendor e influencia se producirá en la Francia Carolingia, período después del cual sus condiciones fueron empeorando progresivamente hasta desembocar en la expulsión decretada en 1306 por el rey Felipe el Hermoso, que confiscó todas sus propiedades. A partir de aquel suceso habrá que esperar tres siglos para advertir nuevamente la presencia de los empresarios y banqueros judíos en los primeros lugares de la economía europea, coincidiendo con la gran eclosión mercantil y financiera que se produjo a lo largo del siglo XVII en los Países Bajos. Desde entonces, y ya sin interrupción, su auge no haría sino ir en aumento.
Pero el interdicto del trono francés no afectó únicamente a los negociantes hebreos, sino que se hizo extensivo a los otros dos grandes poderes económicos de la época: los Templarios y los mercaderes lombardos, aunque los resultados del golpe fueron distintos en cada caso. Así, mientras que la Orden del Temple, principal potencia financiera por entonces, se precipitó a raíz de aquel evento en un declive irremisible en prácticamente todo el occidente europeo, para los empresarios lombardos el suceso apenas supuso un contratiempo limitado al territorio francés y al reinado del citado monarca. En sus restantes dominios, y muy especialmente en el ámbito mediterráneo, su poderío permanecería inalterable, hasta el punto de poder afirmarse que con ellos se inició la configuración de los elementos que iban a dar paso al capitalismo renacentista y moderno.
No obstante, dentro de la denominación genérica de lombardos debe significarse la existencia de dos grupos claramente diferenciados, tanto por sus actividades mercantiles como por los métodos y procedimientos que caracterizaron a cada uno de ellos. Tales fueron, de un lado, los mercaderes florentinos, y de otro, los grandes empresarios genoveses y venecianos. En cualquier caso, la preponderancia económica alcanzada por todos ellos a partir del siglo XIV se hizo ostensible no solamente en la cuenca mediterránea, sino también en países como Alemania, Francia o Inglaterra, al punto que durante las tres centurias siguientes la denominación de lombardo fue sinónimo en toda Europa de prestamista usurario.
Si fuese preciso citar un nombre paradigmático de la influencia y el poderío alcanzados por los magnates florentinos, éste no podría ser otro que el de la familia Médicis, cuya trayectoria e intereses discurrieron por lo regular íntimamente ligados a los del Estado Vaticano. De hecho, Juan de Médicis, fundador de la dinastía, fue el banquero oficial de los papas Juan XXII y Martín V, siendo su hijo Cosme quien gestionó y administró todos los movimientos de fondos destinados a financiar el Concilio de Basilea de 1431. Pero el momento de máximo esplendor de la familia se iba a alcanzar con un biznieto de Juan de Médicis, Lorenzo el Magnífico, quien tomó parte activa en casi todas las disputas y querellas europeas de su época, aunque el escaso tino que demostró en tales menesteres le acarreó un cúmulo de reveses y enemistades que acabarían provocando el declive político y financiero del clan. Pese a todo, la saga de los Médicis aún sobrevivió durante largos años a su decadencia, como lo demuestra el hecho de que dos de sus miembros se sentaran en el solio pontificio (Clemente VII y León X) y otros dos alcanzaran la dignidad real (Catalina y María de Médicis, ambas reinas de Francia).
Entre las notas que caracterizaron la metodología operativa de los comerciantes florentinos merecen significarse su inclinación por los procedimientos de componenda negociada, ciertamente inusuales en una época más proclive a la confrontación, y la preponderancia que concedieron en sus operaciones comerciales a los aspectos financieros sobre los de índole estrictamente mercantil. Más que comerciantes, pues, fueron traficantes en dinero, es decir, banqueros. De su pericia negociadora, de la que ellos mismos se ufanaban, da buena prueba el hecho de que Florencia fuese el único Estado del occidente europeo que mantuvo por entonces excelentes relaciones con el Imperio Otomano, relaciones en las que el lucro y el beneficio primaron en todo momento sobre cualquier otra consideración.
Por lo que se refiere a las peculiaridades psíquicas propias del sujeto mercantil, eso que en un alarde eufemístico ha dado en calificarse como "virtudes burguesas", bien podría decirse que éstas alcanzaron en los negociantes florentinos su más nítida manifestación. Como será fácil advertir, nos estamos refiriendo a la racionalización a ultranza de la administración económica y, por extensión, de la vida en general, de la austeridad, la diligencia, la economicidad, la laboriosidad, la templanza y demás atributos prototípicos de la mentalidad mercantilista. Atributos que una mistificación secular de muy diverso signo ha venido presentando bajo la forma de otras tantas categorías morales, cuando lo cierto es que nunca tuvieron otra causa o razón de ser que el puro y simple utilitarismo. Y buena muestra de ello nos la ofrece un próspero mercader florentino de la época, Leon Battista Alberti, cuyos escritos constituyen un documento de inapreciable valor para comprender la mentalidad que impregnaba el quehacer de la burguesía emergente del momento. Por otra parte, las reflexiones de dicho personaje, recogidas en un libro titulado "Del Goberno della Famiglia", gozaron ya en su época, y durante mucho tiempo después, de una notable popularidad, y en ellas puede encontrarse un perfecto prontuario del espíritu florentino, en concreto, y de la mentalidad mercantilista en general. De hecho, todos los preceptos y recomendaciones de tales escritos se verían reproducidos casi con exactitud en textos muy posteriores y de muy diversa nacionalidad.
Así, tras pasar revista en su obra a las ya mencionadas cualidades "morales" que deben presidir la vida del buen mercader, el florentino Alberti deja traslucir la razón última de tanta virtud con frases como éstas:"Hijos míos, sed caritativos como lo manda nuestra santa Iglesia, pero preferid el amigo afortunado al desgraciado, y el rico al pobre. El mayor arte de la vida consiste en parecer caritativo y superar al astuto en astucia"; "La honestidad es siempre la mejor maestra de la virtud, la más fiel compañera de las buenas costumbres, la madre de una existencia feliz. Nos es extraordinariamente útil, porque si nos consagramos sin descanso al cultivo de la honestidad seremos ricos y nos ganaremos el elogio y la veneración generales".
Está bien claro, pues, que las tan manidas virtudes burguesas no fueron nunca sino un cúmulo de estereotipos, o lo que es lo mismo, una serie de condicionantes imprescindibles en determinadas circunstancias para la prosperidad y buena marcha de los negocios. Estereotipos, en definitiva, que en modo alguno constituyen los rasgos esenciales y definitorios del capitalismo, que podrá ser austero u ostentoso, pacato o libertino, negociador o brutal, según convenga en cada momento y circunstancia, pero cuya genuina caracterización vendrá siempre marcada por una visión economicista, utilitarista y materialista de la existencia. Es esto último lo que constituye la auténtica esencia de la idiosincrasia burguesa, algo que, en rigor, no podría asimilarse hoy al capitalismo de manera restrictiva, sino, más propiamente, a la mentalidad contemporánea en su totalidad, y ello por la sencilla razón de que los fundamentos esenciales del capitalismo moderno (materialismo, positivismo, economicismo, utilitarismo, etc.) fueron la matriz ideológica en la que se inspiraron las doctrinas supuestamente antagónicas surgidas con posterioridad.
Todo apunta, por tanto, al siglo XIV como el punto de partida de la mentalidad mercantilista moderna, y no sólo por la forma en que ésta se iba plasmar en los agiotistas florentinos y en otros traficantes coetáneos suyos, sino también por el clima de apego desmedido a los bienes materiales que por entonces comenzó a generalizarse, y del que dan buena cuenta numerosos testimonios de la época. Precisamente, uno de los sectores donde con mayor virulencia se manifestó ese "lucri rabies" del que hablan las crónicas fue el eclesial. El propio Alberti, nada sospechoso de tendenciosidad al respecto, señalaría más de una vez en sus escritos que la codicia y el afán de lucro desmedido eran rasgos sumamente extendidos entre los clérigos de su tiempo. Del papa Juan XXII escribió el comerciante florentino en estos términos:"Tenía defectos y, sobre todo, aquél que, como es sabido, es común a casi todos los clérigos: era codicioso en grado sumo".
Pero el mal, restringido en un principio a determinados círculos sociales (la putrefacción comienza siempre por arriba), no tardaría en extenderse al resto de la población, muy especialmente en los países de mayor desarrollo mercantil de la Europa occidental (Italia, Alemania, Francia). Así habrían de reflejarlo fuentes tan heterogéneas como los cantares del Carmina Burana, la "Descripción de Florencia" de Dante, o los escritos posteriores de Erasmo de Rotterdam, en uno de los cuales se lamenta de que "todo el mundo obedece al dinero", una descripción de su época que a buen seguro le habría parecido exagerada de haber conocida la sociedad de consumo actual.
Con todo, el acontecimiento más significativo de la mentalidad económica surgida en la época renacentista no sería tanto el auge del mercantilismo como la irrupción del préstamo pecuniario a modo de herramienta comercial de primera magnitud. Una práctica hasta entonces secundaria y casi restringida al círculo de los agiotistas judíos, y que a partir del siglo XIV comenzó a convertirse en un instrumento fundamental del nuevo sistema económico. Iniciaba así su andadura el capitalismo financiero, que no representa sino un eslabón superior, un salto cualitativo respecto del capitalismo meramente mercantil, y cuyas funestas consecuencias habrían de hacerse bien patentes con el transcurso del tiempo. Dado que en el marco implantado por el capitalismo financiero queda eliminada toda noción de corporeidad, el acto económico se convierte en algo de naturaleza puramente abstracta, posibilitándose con ello el lucro a costa del trabajo de terceros y, lo que es peor, el dominio absoluto de toda la realidad económica, política y social. Añádase a esto el hecho de que el sistema monetario está desde hace tiempo en manos de las grandes entidades financieras, lo que les confiere a éstas la potestad no ya de traficar con el dinero ajeno, sino incluso de crearlo de la nada, consolidando de esta forma su dominio a partir de una entelequia irreal. Una circunstancia que Frederick Soddy, nobel de Economía en 1921, calificaría certeramente con estas palabras: "el rasgo más siniestro y antisocial del dinero escriptural es que no tiene existencia real".
Finalmente, no podrá cerrarse este epígrafe sin poner de manifiesto las notables diferencias existentes entre el concepto de "libre mercado", tal y como era entendido éste en la época renacentista, y el que sostiene la ideología actual, diferencias debidas, naturalmente, a la inexorable dinámica expansiva propia de la economía capitalista. En efecto, la libre actividad comercial de entonces, contrariamente al modelo actual, estuvo sometida en sus inicios a una serie de restricciones elementales absolutamente impensables hoy. De hecho, en los albores del capitalismo la competencia mercantil no constituía un principio supremo al que pudiera apelarse para traspasar ciertos límites considerados entonces infranqueables. Límites entre los que figuraban el abaratamiento intencionado de precios para arruinar al competidor, o la propaganda destinada tanto a sobrestimar los propios productos como a menospreciar los de cualquier otro comerciante. No hará falta comentar que en la época actual, en que el principio del lucro y del beneficio prevalece sobre cualquier otra consideración, aquellos antiguos escrúpulos, por elementales que pudieran parecer, serían considerados irrisorios. Lo mismo podría decirse de la austeridad y el recato postulados por los doctrinarios del capitalismo temprano, conceptos que por entonces no limitaban su aplicación a la administración de los negocios, sino que se hacían extensivos a la propia vida privada, y ello por las razones de utilidad ya comentadas. Es evidente que, con el transcurso del tiempo, aquel afán economizador en la gestión comercial no sólo se ha mantenido, sino que, en virtud de uno de los principios esenciales del mercantilismo contemporáneo (la reducción de costes), se ha acentuado progresivamente. Sin embargo, la vida social y la esfera privada de los grandes magnates económicos hace ya largo tiempo que no participan de los esquemas arcaicos, constituyendo, por el contrario, un verdadero alarde de lujo y ostentación. Lo que pone de manifiesto una vez más la naturaleza de esos estereotipos aglutinados bajo el tópico de las "virtudes burguesas", meros convencionalismos circunstanciales de los que se prescindió tan pronto como dejaron de ser necesarios.
Así pues, el concepto de libre mercado, tal y como es entendido en el presente, y la idea de una publicidad dirigida a perseguir y asaltar a los potenciales clientes, era algo totalmente extraño a la mentalidad predominante por aquel entonces. En ningún código ideológico o moral de la Europa renacentista tuvieron cabida semejantes conceptos, con la única excepción de la literatura rabínica y, más concretamente, del Talmud. Y aunque este último hecho no carezca de importancia, tampoco constituye la clave que sirva para explicar de manera concluyente la irrupción y el asentamiento del modelo capitalista, como determinados tratadistas (Sombart entre los más notables) han pretendido explicar. Baste decir al respecto que dicho modelo económico debió buena parte de su arraigo a la activa participación de individuos y sectores sociales cuyo acervo cultural e ideológico poco tenían que ver con el judaico. Menos consistente aún es el argumento de la teórica incompatibilidad entre el capitalismo y el código religioso vigente en la Europa renacentista, ya que en tiempos de putrefacción los reglamentos morales no son sino letra muerta, o peor aún, meras herramientas de sórdida instrumentalización.
Todo lo apuntado no impide ser cierto el importante papel desempeñado por la plutocracia judía en la consolidación del capitalismo, al punto que todo intento por describir la evolución y el desarrollo de la sociedad moderna prescindiendo de dicha participación sería tanto como falsificar la Historia, además de suponer un injusto escamoteo de los méritos contraídos por la oligarquía israelita con el sistema vigente y tan unánimemente ensalzado en la actualidad. Por lo demás, no deja de ser paradójico que hayan sido precisamente autores hebreos quienes con más claridad y rigor han escrito sobre este asunto hoy tabú (Bernard Lazare, Marcus Ravage, Artur Koestler, Benjamín Beit, Alfred Lilienthal, etc.). Autores que constituyen la mejor fuente de información al respecto, además de la única a la que los intoxicadores de oficio no podrán aplicar el acostumbrado sambenito del antisemitismo.
Dicho esto, volvamos, pues, al tema apuntado líneas atrás, esto es, al reglamento talmúdico, para significar que, efectivamente, son varios los preceptos de ese código que recogen el principio en virtud del cual la conducta de sus seguidores deberá atenerse a normas distintas según se trate de miembros de su comunidad o de individuos ajenos a ella. A estos últimos, es decir, a los goim (término mediante el que se designa a los no-judíos), es lícito "mentirles y trampearlos". Una concepción que, aplicada al terreno mercantil, alcanzaría uno de sus momentos álgidos en la Polonia del Antiguo Régimen, tal y como lo refleja un apunte sobre el particular tan poco sospechoso de animosidad como el del rabino e historiador Heinrich Graetz, quien describió el proceder de los mercaderes hebreos de aquella época con estas palabras: "Líos y tergiversaciones, artimañas jurídicas, chocarrería y una cerrazón total ante todo lo que se hallase fuera de su horizonte, en eso consistía la esencia y forma de vida de los judíos polacos.....La honradez y la rectitud les eran tan ajenas como la sencillez y la veracidad. Esta cuadrilla asimiló las mañosas enseñanzas de las escuelas superiores (rabínicas) y las utilizaba para engañar a los menos astutos, experimentando con ello una especie de gozo triunfal. Claro es que su argucias difícilmente podían emplearlas contra sus hermanos de religión, que se las sabían todas; pero el mundo no-judío con que trataban sufrió en sus propias carnes la superioridad del ingenio talmúdico del judío polaco....La depravación de los judíos polacos acabó volviéndose contra ellos de manera sangrienta, y tuvo como consecuencia el que la restante judería europea se contagiara durante un tiempo del modo de ser polaco. Con la emigración de los judíos polacos (a raíz de las persecuciones cosacas) se polonizó, por así decirlo, todo el mundo judío".
En cualquier caso, y situándonos en el momento presente, la cuestión principal hoy ya no es tanto la libertad estrictamente mercantil, que incluso podría considerarse como un asunto menor, sino el libertinaje que preside el movimiento del capital transnacional y la impunidad con la que operan los grandes traficantes financieros. Y todo ello al amparo del "libre mercado", una falacia refrendada por todos los foros políticos subordinados a la Alta Finanza mundial, entre los que figura por méritos propios el engendro pergeñado en Maastricht.
En eso, en el dominio absoluto de una reducida oligarquía, consiste el concepto de "libertad" alumbrado por el modelo capitalista, gracias al cual ha podido configurarse una sociedad de siervos alienados y envilecidos por el consumo material.


viernes, 27 de mayo de 2016

Video: en defensa de los militares presos. Debate de Nicolás Márquez en el CEMA.





Video: en defensa de los militares presos. Debate de Nicolás Márquez en el CEMA.


Video: en defensa de los militares presos. Debate de Nicolás Márquez en el CEMA. Invitado por la Fundación Atlas, reproducimos un acalorado debate en el Foro de la Libertad (2014) en el cual Nicolás Márquez efectuó una encendida defensa de los militares perseguidos por haber combatido a la subversión. Ver video clickeando aquí:

"OTROSÍ" Nro. 55 – julio del 2004 ¡ESTA ES LA SUBVERSIÓN!


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OTROSÍ. (Del lat. alterum, otro, y sic, así.) adv. c. Demás de esto, además. Ú. por lo común en lenguaje forense. Il m. Der. Cada una de las peticiones que se ponen después de la principal.

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Boletin 55 - julio 2004 - ¡ESTA ES LA SUBVERSIÓN!

"OTROSÍ" Nro. 55 – julio del 2004
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¡ESTA ES LA SUBVERSIÓN!
Nadie puede ser tan tonto, complaciente, distraído o cómplice como para seguir negando la realidad. Una realidad que nos estalla día a día y que podemos ver en directo o por televisión. Es la realidad de la violencia brutal, injustificada, gratuita y orquestada que aparece un poco por todas partes a lo largo y ancho del país.-
Lo que ocurrió él 16 de julio en el corazón de la Capital Federal es grave, gravísimo por varios motivos. En primer lugar porque significa, ni más ni menos, que el retorno de esa misma violencia que creíamos desterrada para siempre apenas había huido el último terrorista de los 70´. Hoy vemos que no es así; volvieron todos los que pudieron aunque no todos ejerciéndola con la fruición de entonces porque a algunos de ellos la suerte los encontró ubicados en puestos de gobierno como Duhalde, Righi, Ibarra y, si se quiere aunque de menor cuantía, el propio Kirchner.-

Juicios de lesa comodidad – Por Cecilia Pando

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Juicios de lesa comodidad – Por Cecilia Pando

La guerra y los conflictos armados no son un acto ético, ni justo, ni económico, ni siquiera militar. Son hechos socio-políticos y, en ese plano, se desatan o se concluyen. Los militares sólo actúan en el combate, que es el síntoma, la cara visible de un conflicto anterior.  Pero la clase política actual, a diferencia de la de los ‘80, prefirió eludir su responsabilidad y encargarle la tarea íntegramente al Poder Judicial.Han pasado ya diez años desde la reapertura de esta clase de juicios, englobados en lo que se ha llamado la “política de derechos humanos” del gobierno, por lo que resulta oportuno entonces hacer un balance de ella: se mantiene bajo proceso a 1.795 personas, lo que significa el juzgamiento de menos del 3 % de los elementos empleados por las autoridades constitucionales y de facto de la Nación, para combatir el terrorismo guerrillero de los años 70. El promedio de edad es de 72,4 años, pero hay muchos de más de 80 y hasta 90 años.  El 95% lo constituyen quienes, hace más de treinta años, eran jóvenes oficiales de las fuerzas armadas. El 98% de los presos no ha cometido delitos en los últimos treinta y cinco años.  El 20% de los detenidos son suboficiales, civiles y ex conscriptos, tanto de las fuerzas armadas como de seguridad. Más del 60% no tiene aún condena.  
 

Boletin 54 - junio 2004 - ¿Que se proponen? y ¨Lastimosa reiteración¨.


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OTROSÍ. (Del lat. alterum, otro, y sic, así.) adv. c. Demás de esto, además. Ú. por lo común en lenguaje forense. Il m. Der. Cada una de las peticiones que se ponen después de la principal.

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Boletin 54 - junio 2004 - ¿Que se proponen? y ¨Lastimosa reiteración¨.



"OTROSÍ" Nro. 54 – junio del 2004

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¿QUE SE PROPONEN?
El gobierno -que, no lo olvidemos, proviene de una cultura montonera con todo lo que esto implica- parece no cansado sino satisfecho de los actos de violencia que vienen conmoviendo al país desde hace tiempo pero que en los últimos días, fines de junio, se han incrementado hasta lo inadministrable. Bastaría una recopilación de tales acontecimientos para sopesar con corrección su gravedad y considerar sus consecuencias.
Tal vez, si se observa en perspectiva, no interese tanto la violencia desarrollada -perversa, gratuita, extrema, ilegal, mediática, inútil- por los piqueteros como la pasividad, la postura de resignación o, mejor, de rendición adoptada por el estado. Es todo el aparato represor de éste -palabreja cuyo simple eco estremece de furor y de temor a muchos de sus integrantes actuales- que se desmoronó sin emplearse, pasivamente, cómplicemente.
El Estado se retiró de la defensa del orden, de la imposición de la ley, del afianzamiento de la seguridad pública y privada. El Estado desertó de sus funciones e incumplió sus obligaciones de poder político. El mismo cayó, consiguientemente, en ilegitimidad, manchó sus títulos republicanos, ya bastante vidriosos por su origen de minoría fraudulenta.

El antes del después… – Por Gabriela Pousa –

El antes del después…

– Por Gabriela Pousa –

Borges encontraría una sola forma de describir la Argentina en el comienzo de la era macrista: desde el enigma. De esa forma, habría que asumir que “Somos Edipo y de un eterno modo la larga y triple bestia somos, todo lo que seremos y lo que hemos sido. Nos aniquilaría ver la ingente forma de nuestro ser; piadosamente Dios nos depara sucesión y olvido”. Y en esa sucesión y olvido volver a ser lo que antes fuimos.
El asunto entonces es averiguar en cuál “antes” queremos vivir los argentinos, y qué “antes” nos ha sucedido para entender por qué esto no es la panacea que nos auto creamos como mecanismo de defensa, al votar “Cambiamos” en la elección de octubre pasado.

Boletin 53 - mayo 2004 - "La rendición fue más total" y "¿Hasta donde llegará?"


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Boletin 53 - mayo 2004 - "La rendición fue más total" y "¿Hasta donde llegará?"

"OTROSÍ" Nro. 53 – mayo del 2004
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Indice con links directos:
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"LA RENDICIÓN FUE MAS TOTAL"
El nefasto 3 de marzo - día que deberá olvidarse de la memoria de la Armada porque fue una rendición sin gloria y recordarlo como ejemplo de lo que no hay que hacer - el almirante Jorge Godoy hizo algo más y peor que anunciar la entrega de las instalaciones navales al enemigo.
Procedió contra el reglamento y, al mismo tiempo, contra la realidad histórica y el sentido común. En cumplimiento de órdenes superiores (las del presidente Kirchner) él también descolgó el cuadro del almirante Eduardo Massera que, con todo derecho, figuraba en la sala dedicada a aquellos que fueron comandantes.
Con mayor sentido del ridículo y de la discreción, prescindió del banquito (al que con gracia José Gobello propuso incluir en el futuro "museo de la memoria") ya mítico del general Bendini y actuó a solas, sin la presencia de esas indiscretas y divertidas cámaras de TV que registran cada debilidad y traspié que pueden..
Pero el acto bochornoso se cumplió y el almirante, seguramente, de inmediato informó con disciplina castrense al comandante supremo que así lo había dispuesto. Con su conciencia ya tranquilizada se retiró a su despacho convencido de haber cumplido con alguna convención internacional (no se sabe cual), de ésas que protegen a los terroristas.-

Los Deicidas de Edom 3 - La Casa de Rothschild - El Edom Moderno (Parte 12 de 15)

En esta tercera parte abordamos con fechas y hechos concretos, en una cronología histórica desde el año 1743, las obras de la más importante dinastía familiar de la Sinagoga de Satanás en nuestros días, el todopoderoso imperio financiero de la Casa de Rothschild, que proyectó y financió enteramente la creación del Estado de Israel y lleva las riendas del establecimiento del Nuevo Orden Global edomita. Un programa fundamental para entender el estado del mundo actual.
Más información sobre esta Sinagoga de Satanás en nuestro programa "Los Masones, Enemigos de Cristo y su Santa Iglesia"

La Corrupción K en la “Década Ganada” (Capítulo LIX) CARLOS HELLER, ¿RESISTE EL ARCHIVO?






La Corrupción K en la “Década Ganada” (Capítulo LIX)


CAPÍTULO LIX 

CARLOS HELLER, ¿RESISTE EL ARCHIVO?

 
“Todos tenemos un muerto escondido en el placard”. Dicho popular
 1. ¿Candidato a prueba de archivo?[1] 
El sitio Web del Partido Comunista de la Argentina festeja con albricias la designación de su mejor iniciado: “Carlos Heller encabezará la lista de Encuentro Popular para la Victoria” liderando la lista de candidatos a diputados del Frente para la Victoria de Capital Federal. Bajo la efigie del Che Guevara, una foto del banquero arengando desde el atril, acompaña a otra aún más simbólica, en la que se anuncian las “Reflexiones de Fidel”.
Hace sólo unos días atrás, desde su blog, el “hombre del banner” con la cara de bondad, “que resiste cualquier archivo” juraba que “…Es bueno aclarar que nunca fui ni tengo pensado ser candidato del kirchnerismo. Hace dos años fui candidato a vicejefe de gobierno, y me desgañité diciendo que una cosa es conformar un espacio que incluye al Kichnerismo, y otra es ese reduccionismo de ‘o se es kirchnerista o se es antikirchnerista’. En los hechos y no sólo en las palabras hemos demostrado que mantuvimos la identidad y desde allí seguimos trabajando para construir la alternativa que hemos denominado plural, democrática y popular y progresista”.