domingo, 25 de mayo de 2014

: FRANCISCO Y LA RAÍZ DE LOS MALES SOCIALES Ppopulista y gran demagogo, solo busca agradar a las masas... Luego pedirá su salario...

ALEJANDRO SOSA LAPRIDA: FRANCISCO Y LA RAÍZ DE LOS MALES SOCIALES

Ppopulista y gran demagogo, solo busca agradar a las masas... Luego pedirá su salario...
Ppopulista y gran demagogo, solo busca agradar a las masas… Luego pedirá su salario…
Francisco y la raíz de los males sociales.
Veamos una de las últimas enseñanzas con la que nos ha aleccionado Francisco: « La desigualdad es la raíz de los males sociales. » (http://www.news.va/es), «tuiteó» el 28 de abril, muy suelto de cuerpo.

El « magisterio tuitero » toma pues el relevo del «magisterio telefónico» (http://pagina-catolica.blogspot.fr/2014/04/esto-es-todo-padre-lombardi.html). Así que la raíz de los males sociales ya no es el pecado, sino la «desigualdad»… Mmh, no sé porqué, pero tengo la ligera sensación de que nos hallamos ante un importantísimo descubrimiento teológico… Más seriamente, e ironías al margen, me planteo una pregunta (retórica, por cierto): ¿Acaso ya no quedará nadie en el Vaticano quien sea capaz de explicarle a nuestro confundidísimo compatriota que la desigualdad forma parte de la creación, de la naturaleza y de la sociedad? Y que no es ella la que provoca los males sociales, sino el igualitarismo revolucionario, como lo demuestra palmariamente la historia de las revoluciones jacobina y bolchevique, con su proyecto utópico y criminal de construcción del «Hombre Nuevo» abstracto, «emancipado» de sus raíces históricas, familiares, sociales, religiosas y ahora también biológicas?
Individuo deshumanizado e « igualado » artificialmente a sus coetáneos, ya que transformado en un simple número anónimo, el que corresponde a su número de elector al servicio del mágico ritual del sufragio universal y de los mitos de la soberanía popular y de la voluntad general… Es la ideología igualitarista, esgrimida por los partidarios del feminismo y del homosexualismo, la que crea en nuestra sociedad todo tipo de males sociales de consecuencias inconmensurables, es esa misma ideología subversiva, promovida por la Francmasonería, por las Naciones Unidas (http://www.accionfamilia.org/revolucion-cultural/el-sexo-salvaje-y-el-genero-quieren-destruir-la-familia-y-crear-un-nuevo-orden-mundial/) y, en nuestro suelo, tanto por el perverso régimen kretinista como por la depravada oposición macrista (http://www.lanacion.com.ar/1657069-chau-tabu-polemico-sitio-de-orientacion-sexual-de-la-ciudadhttps://chautabu.buenosaires.gob.ar/) la que corrompe desvergonzadamente la juventud, destruye el matrimonio, desintegra la familia, socava la autoridad y disuelve el vínculo social.
No, decididamente, la desigualdad no es la raíz de los males sociales. El pecado lo es. Es la desobediencia a la ley de Dios la que origina todos los males que padece la humanidad, ya sean éstos personales, domésticos, sociales o políticos. En lugar de « tuitear » falsedades políticamente correctas, que le valen la adulación instantánea y unánime del mundo secularizado y apóstata, bien haría Francisco en pedir enérgicamente, por ejemplo, que se implementara la prohibición inmediata de la pornografía, del aborto y del sodomonio, comportamientos abominables que claman al Cielo y que, ellos sí, acarrean incontables males a la sociedad.
«Buscad el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás os será dado por añadidura.» (Mt. 6, 33)

Pero el hombre moderno rechaza a Dios y la búsqueda de su reinado le importa muy poco. Lo único que lo desvela es la obtención de la « añadidura », la consecución de los bienes temporales, y de preferencia puramente materiales, que le permitan disfrutar de una existencia rastrera y mediocre, chapuceando en el lodazal del hedonismo vuelto valor supremo. Y que le hagan posible seguir llevando una existencia pecaminosa vivida en un contexto sereno y tranquilo, propicio al pleno disfrute de sus multiformes deseos y caprichos (http://pagina-catolica.blogspot.fr/2014/04/francisco-el-papa-de-la-inclusion.html#more).
Vivir como cerdos, pero eso sí, de manera confortable. Y con la conciencia bien tranquila…Para lo cual, naturalmente, hay que evitar a toda costa « tuitear » cosas que le desagraden o que lo contraríen…¿Se entiende ?
«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. » (1 Jn. 4, 1) A.S.L. – 30/04/14