miércoles, 26 de junio de 2013

PROFÉTICO ESCENARIO PENSADO POR CASTELLANI PARA LA APARICIÓN DEL ANTICRISTO

  Religión Idolátrica: He insistido en este libro sobre el “naturalismo religioso”, o “modernismo” como religión del Anticristo, por ser lo que yo he estudiado, lo que se SE VE; esto no quiere decir excluir o no conocer otros elementos del “ejército del Anticristo” como la magia y el satanismo no menos que la Masonería y la conspiración judaico-financiera, tan denunciada hoy.
  El carácter del Anticristo: El Anticristo se parecerá al Cristo. Por tanto aparecerá como “bueno”, y no nefario y criminal, como aparecía su predecesor Nerón a la Plebe de Roma.
  Hay que notar mucho esto, porque la imagen del Anticristo que la tradición nos ha transmitido es falsa. Empezaron a imaginar una especie de Nerón redivivo y cuadruplicado, y lo adornaron de toda clase de vicios…
  No sería reconocido como Salvador de los hombres ni adorado, si fuera una monstruosidad acumulativa de todos los degenerados Emperadores romanos de la casa de los Flavios…
    No hay mención en la Escritura de otro delito del Anticristo que éste de la blasfemia y el sacrilegio máximo (“la abominación de la desolación) y la iniquidad y tiranía contra los cristianos, que en su consecuencia; va a exigir honores y cultos divinos, para lo cual aparecerá como bueno e incluso, santo. Será un hipócrita…
  Tendrá las virtudes naturales y espectaculares de los Estoicos, junto con su’s tremendo orgullo…
  El dará la paz: una falsa paz. Dará el orden inicuo. Dará la solución del actual problema económico y la cuestión social; o sea, dará abundancia: una abundancia de hormiguero.
  Obtendrá el poder absoluto y universal pr la fuerza de las armas ciertamente; pero una vez obtenido, mostrará fácil que ese poder era indispensable para resolver los tremendos problemas actuales.  Solovief en su notable “leyenda” ya mencionada, lo hace autor, antes de llegar al poder, de un libro titulado: “El medio de llegar a la paz universal y a la prosperidad económica”. Estaría mejor quizá después de su entronización. Solovief no nos descubre el contenido del libro. Pero es fácil de imaginarlo. Por ejemplo: “El estado actual del mundo es una paradoja: la carestía en medio de la abundancia, y la miseria en medio de las riquezas. ¿Qué es esto? Hay hambre, y hay superproducción de alimentos. Las máquinas pueden producir cien o mil veces más de lo que antaño el trabajo humano; y antaño no había la miseria de ahora.”…
  ¿Quién nos impide hoy que todos los hombres gocen de las ventajas de la Industria humana?
  Los eslabones de la industria son la Producción y el Consumo; y en medio de los dos,  como necesario puente, la Distribución. ¿Dónde está la falla? No cierto en el consumo, pues todos desean consumir incluso más de lo que necesitan: los antiguos “ascetas” se han acabado. Tampoco en la Producción, que es incluso excesiva; o lo sería si no fuera naturalmente reprimida. Falla la Distribución de los bienes de consumo. No hay plata para comprar lo que se querría (iliquidez); no hay trabajo para ganar plata (desempleo); no hay capitales para proporcionar más trabajo (crisis). El poco consumo engendra menor producción, la menor producción mayor desempleo, el desempleo conmociones sociales que hay que aliviar mezquinamente con “subsidios” (“dole”) a los desocupados, los cuales empobrecen a las naciones; y ese es un círculo infernal que no tiene ruptura, causado por los maravillosos instrumentos de producir más y mejores bienes de consumo, de que la natura y el genio del hombre ha dotado para nuestro bienestar!!!!!
  ¿Quién puede romper este círculo infernal y demente? Solamente un Poder Universal que suprima las funestas rivalidades económicas entre naciones – por ende las guerras que son su consecuencia – y por ende la lucha de clases; y todos los demás absurdos actuales que estna encadenados entre sí; como las estafas de la Gran Finanza, el usurero aparato bancario, los abusos de los grandes monopolios, el despilfarro inútil de la propaganda comercial; y el desorden de la actual “industrialización” mal planeada y disparatada; pues varias naciones producen los mismos productos y guerrean entre sí  para imponerlos, para “ganar mercados” – hasta llegar a las grandes guerras sanguinarias y devastadoras.
  Yo voy a remediar todo eso. Yo voy a hacer producir bienes de sobra para todos y que lleguen a todos. Yo voy a regular el dinero simplemente; y con ello la Distribución, la Producción y el Consumo; nacionalizando todos los Bancos e imponiendo la moneda internacional del “Hallesismo”, fija en valor y con respaldo seguro. Yo voy a repartir dividendos a los pobres y a los ricos; y no solamente a los que trabajan sino también a los que no trabajan, y PARA que no trabajen. La inmensa herencia que nos ha dejado el genio y el esfuerzo de todos los siglos es de todos nosotros y a todos los siglos es de todos nosotros y a todos ha de llegar…”
  Así dirá el Anticristo. Y lo hará.
  Tomará lo que tiene de bueno el Capitalismo, o sea, la inmensa productividad, y la encauzará con medidas férreas comunizándola.  Habrá abundancia para todos (menos para los cristianos, por supuesto) y solo se perderá una pequeña cosita: la libertad; la poca libertad que hoy nos queda, y la gran libertad verdadera que prometió (y Dio) Cristo.
  Todos seremos gordos: seremos gordos presidiarios de un inmenso “Praesidium”. Infrahombres.
  El Capitalismo y el Comunismo, tan diversos como parecen, coinciden en su fondo; digamos, en su núcleo “místico”: ambos buscan el Paraíso Terrenal por medio de la Técnica; y su “mística” es un mesianismo tencólatra y antropólatra- cuya difusión vemos hoydía por todos lados, y cuya dirección se encarnará en Un Hombre. ..
(  EL Anticristo) …aparecerá como Salvador del mundo, más grande que Cristo, pues Cristo no resolvió la cuestión social dirá él; aparentemente con razón.
  Aparecerá como santo.  Verdad es que perseguirá a muerte a los cristianos, pero los cristianos serán una minoría, y aparecerán como delincuentes a los ojos de todos – a los ojos de las masas embaucadas y cretinizadas. La llamada “opinión pública” estará en pro desa persecución pía y patriótica. Ella incluso aumentará el prestigio del Divino Emperador Plebeyo…
  En suma, el Anticristo consentirá a las tres tentaciones que puso el diablo a Cristo en el Monte. “Dí que estas piedras se conviertan en pan” y las cosas se convertirán en pan en sus manos; “Tírate del Templo abajo para adquirir renombre y publicidad”, y la Fiera adquirirá universal renombre; “todos estos reinos de la tierra son míos, y te los daré si me adorares”, y se los dará, cumplida la condición nefanda. Las Tentaciones del diablo rechazadas por Cristo han quedado suspendidas en el aire por todo el tiempo. Otros ya en el curso de la historia las han aceptado en parte: porque los tiempos no le permitían abrazarlas del todo, existiendo todavía el “Katejón”.
  Esto es lo que la Escritura y al Tradición nos revela acerca dese misterioso personaje, que es “la clave metafísica de la historia humana”, pues es el Hombre ensoberbecido y levantado contra su Creador; y será la encarnación de las fuerzas del Mal; y el Mal en su lucha contra el Bien es la metafísica de la historia del hombre.
  No digo como los Maniqueos que el Mal sea un “Dios”, ni que sea “una cosa” existente en sí. Son Voluntades desviadas de su Fin en su lucha contra la acción del a Gracia en el mundo. El mal no puede existir sino como parásito en un ser; pero en sí mismo no es ser; es un no-ser-
  No les tengan miedo. EL mal es una privación, y el bien es el Ser. No prevalecerá el pecado contra la justicia, ni la privación contra el ser, no el hombre contra DIOS.
  El Apokalypsis de San Juan - P.Leonardo Castellani Ed.Paulinas 1963 Pags. 340 al 351 (Extractos)