lunes, 24 de junio de 2013

APELACION AL RESPETO

Queridos amigos:
 
Cuando José Hernández escribe en uno de los versos del Martín Fierro la frase “hasta el pelo más delgado hace su  sombra en el suelo” expresa de poética manera el respeto que merece hasta el más débil o aparentemente insignificante ser. Pero para que el respeto cobre su verdadera dimensión en la vida comunitaria necesita ser omnidireccional. Quién pretende ser respetado en toda su dimensión existencial debe proceder de idéntica forma hacia todos sus semejantes, sean ellos quienes fueren o pensaren como pensaren, como fundamento de una reciprocidad en la virtud.
No escapa a esta premisa el respeto a la autoridad, a la investidura del funcionario o al rol que cada quien encarna en una sociedad organizada, incluyendo de modo especial el respeto que merece el ciudadano sin más títulos que su pertenencia a la comunidad en que habita y convive.
  En la semana que pasó la señora presidente protagonizó una serie de hechos en que desatendió el respeto debido a los símbolos, a las conmemoraciones con valor espiritual, a la justicia y a sus jueces y, sobre todo, a sí misma. Estas actitudes constituyeron un pésimo ejemplo para la sociedad pese a que, afortunadamente, los agredidos con acceso mediático evitaron responder en el mismo tono.
  El elemento desencadenante fue el fallo con que la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional las reformas al Consejo de la Magistratura y frenó las elecciones de consejeros dispuestas por el gobierno. Fue   un fallo esperable y casi ineludible por lo burdo y obvio de las violaciones a la Carta Magna que tales reformas promulgaban.  La Corte Suprema no es  un dechado de virtudes, pero tiene la ventaja que la mayoría de sus miembros fueron designados durante el gobierno de Néstor Kirchner por lo que no hay manera de endilgarles el mote de opositores. De modo que para atacarlos luego de su claro y contundente fallo, la señora presidente  y sus repetidores tuvieron que acudir a la difusa  acusación de ser “corporativa”.
  A partir de allí la presidente mostró su irritación y su euforia en  una sucesión de acciones más propias de un personaje de la farándula que del funcionario de mayor rango de la nación. Se despojó de su  abrigo para bailar en un acto público en Córdoba, permitió que se ejecutara una versión del himno nacional muy alejada de la oficial en el acto del día de la bandera y la acompañó con ritmo de baile. Atacó sin eufemismos a los jueces acusándolos de ejercer el “poder de veto” y se permitió todo tipo de ironías como plantear su deseo de ser jueza en el 2015 para disfrutar de los supuestos beneficios de esa profesión. Desde su cuenta de una red social continuó sus ataques sin reservas ni atisbo de respeto. Detrás de ella salieron sus ministros y repetidores habituales que hicieron saber su voluntad de seguir dando la batalla como si un fallo de  inconstitucionalidad del más alto cuerpo jurídico de la nación fuera un mero  episodio circunstancial.
  Este pésimo ejemplo presidencial enturbia el buen funcionamiento de las instituciones y enmarca hechos lamentables como las amenazas a un juez de la Corte  y la crispación de las relaciones sociales. Vienen tiempos de campaña y las dificultades económicas arrecian, por lo que la serenidad del ejecutivo y el respeto que debe mantener hacia sus  oponentes reales  o imaginarios es imprescindible.
  Otros funcionarios, como el Juez Eugenio Zaffaroni, le faltaron el respeto  a su propia trayectoria jurídica al forzar argumentos para fundamentar un fallo en disidencia en favor de la postura del gobierno que, por su inesperada endeblez, parece más un acto de adscripción oficialista que una opinión jurídicamente fundada. De todos modos, esa aislada actitud  refuerza la pluralidad e imparcialidad de la Corte en su conjunto, al menos en este tema.
  También falta el respeto a su rol social la titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, cuya desembozada posición oficialista la llevó a pedir nada menos que una reforma constitucional para asegurar la continuidad del proyecto nacional y popular y consideró que el fallo de la Corte Suprema era una “resolución corporativa”. La utilización que hace la señora Estela de Carlotto de la solidaridad que despierta en la sociedad para desarrollar su acción política pro gubernamental y apoyar al oficialismo, es  también una falta de respeto y un abuso hacia esa misma sociedad.
  Por cierto que también se vive como una falta de respeto al intelecto ciudadano la insistencia en negar los datos del deterioro económico y social que se vive en el día a día. Esta semana volvieron a aumentar los combustibles y ya se perciben fenómenos propios de los procesos de inflación acelerada como la pérdida de noción de los precios de los productos, dados su dispersión y su rápido cambio y la progresiva disminución del peso y la cantidad que contienen los envases en un inútil intento por disimular los aumentos.   El gobierno, por su parte, ha comenzado a señalar a los jueces como responsables de la inseguridad aunque es evidente que son sus  teorías abolicionistas y su falta de políticas públicas efectivas las que han provocado tanto el auge de la delincuencia como la pérdida de efectividad de la justicia.
  Completando el cuadro, mencionamos la pérdida de respeto al usuario de los servicios públicos en general y de los trenes en particular como uno de los males que más afectan a nuestra vida cotidiana. La hipótesis de que fallaron los frenos del tren que chocó en la Estación de Castelar se consolida, mientras que el gremio de  los señaleros ha lanzado frases tan fuertes como que solo depende de la suerte que  no haya más accidentes. Dada la sucesión de recientes tragedias, esta opinión ha pasado a merecer un preocupante respeto.
  El otro tema fuerte de la semana fue el desenlace de las candidaturas para las Primarias Abiertas Simultáneas  y Obligatorias  (PASO) que en la provincia de Buenos Aires alcanzó la intensidad de una serie  televisiva de intrigas  y suspenso, hábilmente sostenida por sus protagonistas para aumentar su cotización e instalación, con la  colaboración del periodismo que siguió con entusiasmo la sucesión de reuniones “secretas”  y de interminables rumores y desmentidas. Finalmente, el Intendente de Tigre, Sergio Massa, presentó su candidatura por un espacio sin definición ideológica, que no se identifica  ni como opositor ni como oficialista. El gobernador Scioli se quedó dudando sin presentar listas propias, De Narváez conduce solo y el Frente para la Victoria, como siempre, designó a quien prefirió la presidente  en su espacio unipersonal del que ya no participa ni formalmente el partido justicialista de la provincia. Para quien prefiera las posiciones ideológicas claras, tendrá  que buscarlas en espacios numéricamente menos poblados en los que se ubican las fuerzas retrógradas pero activas de la izquierda y centro izquierda  y la oposición sin eufemismos de dirigentes cono Gerónimo Venegas con quien  nos hemos aliado para esta contienda. Esta historia recién empieza pero, hasta ahora, se ha asemejado más a una partida de naipes que a una exposición de propuestas y dirigentes convencidos. Esperemos sinceramente que la contienda mejore su perfil por el respeto que merece la ciudadanía.
  Cerramos este informe con una apelación al respeto. Al respeto que deben mostrar los más altos funcionarios porque tienen la enorme responsabilidad de conducir  y dar ejemplo. Al respeto de los organismos públicos hacia los ciudadanos a los que tienen que informar sincera  y claramente sin pretender inventar un país ficticio alejado de la realidad. Al respeto al ciudadano como usuario de servicios por los que paga elevados impuestos pero que son de pésima calidad por efecto de la corrupción, la incompetencia y las políticas públicas teñidas de ideologismo populista y prejuicios injustificados.
  Finalmente apelamos  fuertemente a un pedido de respeto al ciudadano  en la campaña política que se inicia para que las agresiones, chicanas e indefiniciones propias de quienes quieren sacar ventajas de la ambigüedad sean reemplazadas por sanos debates de ideas y definiciones claras, para que ningún dirigente nos robe nuestro voto fingiendo lo que no es u ocultando sus  secretos compromisos. Es un pedido y un deseo de quienes queremos ser respetados por los dirigentes políticos  para poder devolverles ese respeto con sinceridad.
Un abrazo para todos
  Juan Carlos Neves, presidente de Nueva Unión Ciudadana
Twitter @NevesJuan Carlos